El sueño al volante es sinónimo de riesgo en la carretera tanto para el conductor fatigado como para el resto de personas que circulan en ese instante por la vía

 

Son múltiples las razones que pueden causarnos somnolencia mientras conducimos y es por eso que debemos ser plenamente conscientes de nuestra capacidad para conducir en todo momento. Según un estudio realizado por la DGT, en condiciones normales, un conductor tarda aproximadamente un segundo en reaccionar ante un imprevisto mientras que si el conductor manifiesta fatiga, puede llegar a tardar más del doble.

 

Lo más importante es detectar la fatiga al volante y no ignorarla ya que, son suficientes unos segundos para que la fatiga nos venza y nos durmamos al volante sin darnos cuenta. De ahí que a continuación queramos darte cinco trucos básicos para evitar que el sueño aparezca durante tus trayectos.

 

Dormir bien. Es necesario descansar las horas necesarias antes de iniciar un viaje, tanto si es largo como corto ya que quedarte dormido durante dos o tres segundos, puede provocarte un accidente en las carreteras. En función de cada persona, el número de horas de sueño necesarias para sentirse en las condiciones favorables para conducir varía, pero en general, lo ideal serían entre siete y nueve horas de sueño diarias para que nuestro cuerpo se encuentre bien.

 

La regla del 2. Conducir es una actividad que provoca cansancio al conductor aunque este no se manifieste. Es por eso que cada dos horas o cada 200 kilómetros es necesario hacer una parada para descansar y no reanudar el trayecto hasta que el conductor no tenga las condiciones óptimas para volver a salir a la carretera. Se recomienda que la parada sea mínimo 15 minutos y máximo 45; parar el coche, bajar y dar un pequeño paseo para estirar las piernas es lo recomendable.

 

Beber agua y alimentos ricos en proteínas y vitaminas. En primer lugar, no debemos confiar en las bebidas estimulantes como el café, la bebida de cola o las bebidas isotónicas, ni ingerir alcohol ya que debido a que es un depresor del sistema nervioso, causa somnolencia. Lo recomendable es beber mucha agua, para mantener nuestro cuerpo hidratado ya que la deshidratación causa somnolencia, dolor de cabeza o fatiga muscular. En segundo lugar, sustituir alimentos grasos y copiosos por alimentos ricos en proteínas y vitaminas, ya que esto ayuda a nuestro cuerpo y minimiza el riesgo de que aparezca el sueño. Masticar chicles o ingerir caramelos puede ayudar también a mantenernos despiertos.

 

Evitar ciertas horas. Cada conductor tiene su propio reloj biológico pero lo más habitual es que la probabilidad de que el sueño aparezca al volante es más alta después de comer y especialmente por la noche. Se recomienda por lo tanto, viajar durante el día o, al menos, evitar las horas comprendidas entre la 1 y las 4 de la tarde y las 2 y las 6 de la madrugada ya que son los momentos en los que nuestro cuerpo tiende a relajarse multiplicándose el riesgo de sufrir un accidente de tráfico.

 

No nos confiemos. Son múltiples los síntomas de sueño al volante; desde picor y pesadez de ojos, calambres y dolores musculares en la espalda o cambios de velocidad, hasta sensación de sed y pérdida de la concentración. De ahí que debamos ser plenamente conscientes de nuestro estado cuando decidimos emprender un trayecto. No merece la pena arriesgarse cuando detectamos que algunos de los síntomas de somnolencia aparecen; el único remedio para el sueño es dormir.

 

La prevención cuando conducimos lo es todo, ya que puede ayudarnos a evitar situaciones de riesgo innecesarias. Para viajar seguro, no olvides que tener contratado un buen seguro de coche puede ayudarte en muchas situaciones. Consulta las ventajas que te ofrece Allianz y preocúpate únicamente de disfrutar del viaje.