Mantener una postura correcta al estar delante del ordenador es una tarea que resulta cansada y difícil de aguantar durante la jornada laboral ya que requiere trabajo muscular y tensión

 

La respuesta más frecuente a la pregunta “¿Cómo te sientas mientras trabajas?” es “mal”. En general, somos conscientes de la adopción de malas posturas mientras estamos frente al ordenador pero no sabemos cómo corregirlo o nos resulta muy fatigoso hacerlo. Aunque cada vez la concienciación ciudadana es mayor, aún son pocos los que se preocupan por su higiene postural en su día a día.

 

Los riesgos derivados de una mala postura delante del ordenador se manifiestan cada vez más a más personas y a más temprana edad ya que usamos el dispositivo a diario en nuestra vida cotidiana durante largas jornadas. Apuntar que puede resultar más complicado mantener un alto nivel de comodidad al usar un ordenador portátil que al usar uno de escritorio.

 

A continuación, vamos a darte una serie de consejos que pueden ayudarte a modificar tu postura delante del ordenador garantizándote una mayor comodidad.

 

Factores personales. Es recomendable no cruzar las piernas ni sentarse sobre ellas; con el uso de un reposapiés esta tarea puede resultar más fácil. Además, se debe usar una silla donde puedas apoyar totalmente tu cuerpo con los brazos formando en un ángulo de 90 grados y con los hombros relajados evitando que las muñecas se doblen excesivamente. La espalda tiene que estar en todo momento pegada al respaldo del asiento para evitar lesiones tanto lumbares como cervicales o dorsales.

 

Vista. El trabajo continuado delante de un ordenador puede ocasionar muy a menudo irritación y fatiga ocular. Es por eso que la pantalla debe estar a una distancia de 40 centímetros del usuario y a la altura de los ojos buscando una posición que no produzca reflejos en la pantalla. Para descansar la vista, se tiene que eliminar del dispositivo el brillo, los reflejos y apartar la mirada de ésta para mirar hacia puntos distantes. 

 

Factores ambientales. En primer lugar, la iluminación general debe dar luz suficiente para evitar deslumbramientos y reflejos. Además, es recomendable que la temperatura del espacio donde se sitúa el ordenador este entre los 20ºC y los 25ºC garantizando la renovación de aire limpio y la no aparición de humedad. Las ventanas no deberán estar ni enfrente ni en la espalda del ordenador ya que esto causaría dificultades al usuario para ver la pantalla debido a la luz solar del exterior. El mobiliario se tiene que tener también en cuenta ya que se debe regular la altura de la silla de manera que el ángulo formado entre el tronco y los muslos sea de aproximadamente 90 grados ajustando la distancia entre la mesa y la silla.

 

Descansos y variaciones. Se recomienda cambiar de postura a menudo para realizar descansos durante los que puedes hacer estiramientos o movimientos que te destensen los músculos y las articulaciones, especialmente de la espalda y de las cervicales.  Los descansos más frecuentes y breves resultan más beneficiosos que los más largos y espaciados, es por eso que es preferible hacerlos por lo menos una vez cada hora durante cinco minutos.

 

Uso de elementos extras. Actualmente existe en el mercado una amplia gama de objetos extras que nos ayudan a mejorar nuestra postura frente el ordenador como son reposapiés, reposabrazos, cojín de refuerzo lumbar y teclado o ratón adicionales, entre otros. Haciendo un buen uso de ellos podremos reducir los riesgos derivados de una mala higiene postural al estar en el ordenador.  

 

Si quieres cuidar tu salud, te ofrecemos un seguro médico pensado para aquellas personas que se preocupan por ella. Un equipo de traumatólogos y especialistas en rehabilitación te ayudaran a cuidar tu higiene postural.