Las empresas están expuestas a malware, ransomware, virus, pérdida o filtrado de datos con consecuencias de riesgos en reputación, o reclamaciones económicas. Muchas veces, estos delitos, además, vienen acompañados de extorsión. Es decir, un hacker puede bloquearte datos de clientes o proveedores o las cuentas en tus redes sociales y luego pedirte dinero para restablecerlas.
Un Ciberataque puede conllevar altos costes debido a la necesidad de contratar de expertos legales, reparación informática, gastos en investigación, gestión de la reputación de la imagen de tu empresa, reclamaciones, pérdidas de clientes actuales y potenciales.