09(03/2018. El granizo es uno de los fenómenos meteorológicos que más puede dañar tu coche si lo tienes aparcado en la calle. Te damos algunos consejos para protegerlo al máximo

 

Con el invierno en su etapa final, el granizo es una de las mayores amenazas para la salud de nuestro coche, por la fuerza con la que golpea y los daños que puede ocasionar si no tomamos las medidas de precaución necesarias. 


Por lo general, el clima durante el invierno es frío, pero dependiendo del lugar o de lo mucho que bajen las temperaturas, las precipitaciones pasan de ser de agua líquida a caer en forma de nieve o incluso, de granizo. Este último, aunque es muy vulnerable al sol y se derrite más rápido que la nieve acumulada, suele ser la pesadilla de muchos, por los daños que puede causar en nuestros vehículos o viviendas. 


Estas pequeñas piedras de hielo pueden ponernos en aprietos si nos cogen desprevenidos en la vía pública y causarnos daños que, aunque puedan estar respaldados por tu seguro de coche, sería más conveniente evitarlos.

 

¿Pero cómo podemos protegernos de una granizada sin sufrir daños?

Aunque no existe una manera completamente efectiva de hacerlo, sí hay ciertos consejos básicos que pueden evitarnos muchos dolores de cabeza. Lo primero y principal es comprobar el tiempo meteorológico antes de salir de casa, de manera que podamos calcular si podremos volver sin quedar atrapados en medio de una caída intensa de granizo. 


Cabe destacar que el granizo no siempre es tan perjudicial; una granizada leve es apenas un poco más fuerte que una lluvia intensa, por lo que puedes llegar a tu destino sin mayores preocupaciones. Pero si lo que se avecina es una tormenta, es preferible que te planifiques o busques otra forma de desplazamiento, con el fin de proteger la integridad de tu coche. 


La segunda recomendación es siempre buscar un espacio cubierto para tu coche en días de granizo, de manera que puedas resguardarlo mientras no lo estás usando. Como esto no siempre es posible, te recomendamos comprar una funda gruesa para coches, de manera que puedas cubrirlo y aislar así la pintura del contacto directo con el hielo. 


Recuerda que el granizo es más dañino que la lluvia intensa, ya que causa daños con el propio impacto y al derretirse puede causar manchas en la pintura. 


Por último, en caso de no poder evitar una granizada mientras vas en el coche, lo más recomendable es que aparques hasta que disminuya la intensidad. Al ser agua congelada, el granizo moja la vía, la congestiona y puede causar deslizamientos indeseados que podrían poner en peligro tu vida.