Sabemos que las reformas en casa pueden ser un poco engorrosas, pero también pueden representar un proyecto lleno de ilusiones, deseos y ganas de ver tu casa convertida en un espacio completamente diferente. Si estás a punto de involucrarte en una, sigue leyendo porque este artículo te interesa

 

Los dos ingredientes fundamentales para organizar tu casa y prepararla para una reforma son tiempo y paciencia. Una reforma es un proceso de corto, medio o largo desarrollo y los profesionales que la llevarán a cabo necesitan el espacio y disposición para poder trabajar. Dependiendo de la magnitud de la reforma, debes considerar alquilar un trastero y mudarte hasta que se terminen las obras o evaluar si podrás convivir con el trabajo que se vaya a llevar a cabo. Y, por supuesto, recuerda que cuentas con tu seguro de hogar  y el seguro de la empresa que contrates, en caso de necesitar alguna reparación. 

 

Factores a tener en cuenta al llevar a cabo una reforma

Presupuesto: antes de empezar la reforma debes contemplar el presupuesto que tienes disponible y la parte que estás dispuesto a invertir considerando los imprevistos que puedan surgir en el camino. Empieza por solicitar presupuestos y analizar los que consideres más convenientes teniendo en cuenta los años de experiencia de los profesionales, las certificaciones y las recomendaciones de otros usuarios. Este paso es fundamental para ahorrarte dolores de cabeza en el futuro. 

 

Profesionales y permisos: una vez tengas a los profesionales contratados, debes pedir el permiso de obra en tu ayuntamiento local para saber qué tipos de permisos necesitas de acuerdo a la reforma que vayas a llevar a cabo y cuánto tienes que pagar. Existe el permiso de obra menor (para reformas de baños, cocinas, pavimentos y alicatados) y de obra mayor (cuando tienes que tirar paredes, ventanas, colocar puertas, etc.). 

 

El momento adecuado: debes tener en cuenta también cuándo hacerla. Por ejemplo, si haces la reforma en invierno, tendrás a todos los profesionales necesarios disponibles, pero el clima hará que los materiales se sequen más lentamente y no puedas mantener la casa abierta para que corra el aire. Por el contrario, si lo haces en verano, el clima te favorece pero no así la temporada vacacional.

 

Haz un calendario: un calendario de objetivos cumplidos te hará más fácil el seguimiento de las obras y es necesario para planificar tu estancia en otro lugar si es necesario. La empresa de reformas que elijas debe darte un plan de ejecución, pero es bueno que tengas el tuyo propio para hacerle seguimiento.

 

Consejos generales para una mejor reforma

Mira hacia el futuro: cuando se trata de reformas grandes, es importantes que te plantees diseños que puedan madurar contigo, que intenten ser atemporales y tengan la capacidad de envejecer dignamente. Por ejemplo, si tienes hijos plantéate cómo deben ser sus dormitorios y diséñalos en base al futuro, cuando ellos ya no vivan en casa. 

 

Piensa en el ahorro: si la reforma que vas a llevar a cabo te lo permite, sería un beneficio aprovecharla para conseguir una casa que consuma menos energía y sea más respetuosa con el medio ambiente. Inodoros con descarga múltiple, grifos con aireadores y redes de recuperación de agua en tu jardín son algunas de las mejoras que pueden contribuir favorablemente al planeta.