Como ya sabrás, tener un coche propio conlleva ciertas responsabilidades financieras y legales, entre ellas la famosa Inspección Técnica de Vehículos. Si esta es la primera vez que te enfrentas a la ITV, quizá quieras leer el artículo que hemos preparado a continuación para saber cuándo te toca y cuál es la frecuencia con la que debes presentar tu coche.

 

Entre las responsabilidades que adquirimos cuando compramos un coche, además del respectivo seguro de coche está la Inspección Técnica de Vehículos, también conocida como ITV. Sin embargo, no todos los dueños de coches están familiarizados enteramente con la frecuencia de esta inspección o los requisitos necesarios para llevarla a cabo, sobre todo los conductores primerizos. Para ellos y para todos los que os estéis preguntando cuándo, cómo y dónde, hemos preparado una pequeña guía acerca de todo lo que se debe saber de cara a la próxima ITV. 
 

Pasar la inspección por primera vez

Una de las primeras dudas que surgen cuando eres propietario de un coche de primera matriculación corresponde a los trámites necesarios para llevarlo por primera vez a pasar la ITV. Usualmente nos llega una notificación física a nuestro domicilio para recordarnos que debemos tramitar la cita pronto, pero en caso de que esa notificación no llegue o no hayas actualizado los datos de tu nuevo domicilio, la responsabilidad corre enteramente por tu cuenta. Tienes que calcular el tiempo que ha pasado entre la fecha de matriculación (que aparece en el permiso de circulación) con los tiempos establecidos por la ley para saber cuándo debes presentarte con tu vehículo para la inspección. 
 
 
¿Qué tiempos establece la ley?
Conforme a lo establecido en el Real Decreto 2042/1994 (modificado por el Real Decreto 711/2006), los tiempos establecidos para el cumplimiento de las inspecciones necesarias vienen determinados por el modelo del vehículo y su antigüedad: 
 
Ciclomotores: aquellos de primera matriculación y con menos de tres años de fabricación no están obligados a pasar la revisión. A partir de los tres años de antigüedad, es obligatoria la revisión cada dos años. 
 
Motos, quads, triciclos en general: al igual que los ciclomotores, estos vehículos no necesitan pasar la ITV si su antigüedad es menor a cuatro años. A partir de entonces, tendrá que ser presentados cada dos años. 
 
Coches tipo turismo para particulares: el modelo de coche más común y a la vez, el que tiene los plazos más flexibles. Si tu coche tiene menos de cuatro años, no requiere pasar la ITV. A partir de los cuatro años y hasta los diez, es necesaria una visita cada dos años. Para coches con una antigüedad mayor a los diez años, la ITV es obligatoria una vez al año.
 
 
¿Qué pasa si no presento mi coche a la ITV?
Aproximadamente dos millones de vehículos circulan en España con la ITV caducada o simplemente sin ella, en parte por el alto coste que tendrían las reparaciones que esta inspección detecte. Sin embargo, circular sin este requisito puede suponer sanciones que van desde los 200 a 500 euros de multa hasta la inmovilización de vehículo, a parte, los peligros que se corren a bordo de un coche que no está debidamente certificado.