Alcanzar un crecimiento saludable en tu negocio significa aumentar los ingresos y poner en práctica algunas estrategias que permitan controlar el comportamiento de la empresa sin que el margen de ganancia se vea afectado. Cualquier empresario sabe de la importancia de un seguro de negocios para proteger su inversión, ¿pero qué complicaciones se nos pueden presentar en el camino al éxito?

 

La mayoría de empresas operan invirtiendo esfuerzos y recursos en la investigación y desarrollo de sus productos y servicios, pues saben que esto les permitirá maximizar el beneficio empresarial una vez accedan al mercado. Esta estrategia funciona muy bien cuando la empresa es pequeña o está empezando. Pero cuando empieza a expandirse requiere de mucho más personal y esta transición, puede ser muy brusca si se es un empresario novato o si no se hacen los cambios necesarios en la organización de recursos. 

 

Problemas de una empresa en expansión:

Precisamente el área de recursos humanos es la que experimenta de manera directa los efectos secundarios del crecimiento de la empresa. Uno de los primeros problemas que surgen es la cualificación del personal inicial; cuando la empresa crece los empleados con los que empezaste pueden no tener la formación necesaria para asumir los nuevos retos o pueden necesitar formación adicional para estar a la altura. Esto representa un gasto adicional que debes tener en cuenta en el momento de hacer la distribución de los recursos.

 

La parte operativa de una empresa en expansión debe transformarse para adaptarse a los nuevos retos. Generalmente este es un proceso que se da de manera paulatina, pero se corre el riesgo de no tener la capacidad de adaptarse a los nuevos cambios. En una empresa pequeña los procedimientos suelen establecerse de manera informal, pero cuando crece es necesario sistematizarlos y ponerlos en conocimiento de todo el equipo para garantizar un funcionamiento eficaz.

  

El tercer problema más común que ocasiona el crecimiento de una empresa lo sufren los canales de comunicación. Es natural que en esta nueva etapa se creen nuevos departamentos y cada uno de ellos maneje sus tareas y proyectos. De cara a la toma de decisiones es necesario utilizar las herramientas necesarias para centralizar la información y actuar en base a ella. Existen herramientas digitales de planificación laboral que te permiten una mejor organización. 

 

El cuarto problema es el alcance del jefe sobre los proyectos que se van llevando a cabo. En un negocio pequeño lo normal que el jefe alcance a manejar la distribución de las tareas y a supervisar que se lleven a cabo, pero cuando la empresa se expande, el socio fundador no puede encargarse de todas las tareas de dirección, gestión y planificación de todo. Esto puede causar problemas de incumplimiento de tareas y se puede solucionar contratando un director general, creando cadenas de mando para mejorar el desempeño de todos los empleados y el socio fundador suele quedar atento a tareas ejecutivas. 

 

El quinto problema es de priorización. El crecimiento de una empresa implica un nuevo orden de prioridades que viene de la mano con las nuevas cadenas de mando. También surgen nuevas necesidades que hay que tener en cuenta: el resguardo de la empresa para no perderla si pasa algo, establecer claramente una estructura societaria y la manera de invertir el patrimonio obtenido.

 

Por último, es necesario destacar que cuando las empresas funcionan bien y se desarrollan correctamente, los dirigentes de la empresa deben adaptarse a los cambios, formarse si es necesario o rodearse de los expertos necesarios para capitalizar todo ese crecimiento.