arreglar agujeros en la pared

 

26/07/2019. Los agujeros en la pared se hacen de manera accidental durante la reparación de tuberías o sistemas eléctricos, pero también de manera intencional cuando buscamos colgar cualquier tipo de mueble u objeto decorativo. Dicho esto, sobran las razones para querer repararlos y no en todas las ocasiones necesitas de la mano de un profesional que lo haga por ti. A continuación, nos adentramos en uno de los asuntos domésticos más comunes y te damos los pasos a seguir para reparar un agujero en cualquier pared con éxito.

 

Siempre que el agujero no sea demasiado grande o implique reparaciones profesionales que requieran la cobertura de tu seguro de hogar, existen tres maneras efectivas de tapar pequeñas grietas, rozaduras o agujeros de chinchetas en la pared de no más de 5 mm, que también te serán muy útiles para reparar otros daños domésticos como anclajes defectuosos, tomas de enchufes averiadas, cuadros de luz inhabilitados  o tuberías que ya no se utilicen para nada. 
 

Primer método: agujeros pequeños

¿Qué necesitas? 
  • Una espátula (del tamaño que mejor se ajuste a tus necesidades)
  • Papel de lija
  • Pintura del color de la pared 
  • Masilla convencional
 
Dependiendo del tamaño del agujero (como los que se deben a perforaciones de clavos o tornillos), tendrás que usar una espátula más o menos pequeña, que pueda introducir la masilla con más precisión. En cuanto a la masilla, existen una gran variedad de tipos en el mercado, pero aconsejamos comprar una que no se encoja para evitar que queden espacios entre la masilla y el resto de la pared. Algunas grietas ubicadas entre molduras o entre la pared y el techo también pueden ser reparadas con masilla, pero si son muy finas la pintura selladora puede solucionarlo más fácilmente. Solo tienes que aplicar una gota de la pintura a lo largo de la grieta y alisar con el dedo humedecido con agua. 
 
Cómo lo hacemos: si nos hemos decidido por la masilla, hay que mezclar un poco del producto con agua, revolver hasta lograr una masa pastosa, aplicar un poco en la espátula y tratar de rellenar el agujero con ella tanto como sea posible. La idea es que extiendas la masilla con la espátula hasta que la superficie quede tan lisa como sea posible. Cuando el agujero esté completamente lleno y la masilla esté seca, lijamos por encima para suavizar y homogenizar la reparación con el resto de la pared. Una vez esté lisa, le ponemos pintura del mismo color y voilà!
 
 
Segundo método: agujeros de tamaño medio
 
¿Qué necesitas? 
  • Masilla para juntas
  • Parche o cinta para placas de yeso
  • Espátula
  • Papel de lija
 
Un agujero de tamaño medio tiene la medida aproximada de una pelota de golf. Para empezar, tendrás que pegar un parche o un pedazo de cinta para placas de yeso. En el caso de los parches, se adhieren mejor a la pared y están diseñadas específicamente para tapar agujeros de tamaño medio, por lo que crean una superficie muy práctica para cubrir con masilla y pintura. En el caso de las cintas para placas de yeso, son más baratas y las consigues en cualquier tienda de bricolaje, pero dejan un acabado un poco más tosco y difícil de suavizar. 
 
Cómo lo hacemos: sanamos el agujero con un parche o cinta para placas de yeso, asegurándonos de que quede completamente cubierto. Luego, aplicamos masilla para juntas sobre el parche en la pared para poder alisarla. Si usamos la cinta, el procedimiento es el mismo; podremos alisar cualquier arruga que quede con la espátula y la masilla. Esperamos 24 horas para que la masilla se seque completamente y procedemos a alisar la superficie con papel de lija hasta que quede suave y homogénea. Eliminamos el polvo completamente antes de darle una mano de pintura y listo. 
 

Tercer método: agujeros grandes 

¿Qué necesitas? 
  • Papel de lija
  • Un trozo de placa de yeso
  • Cinta y compuesto para juntas
  • Sierra para placas de yeso
  • Cúter
 
Un método más complicado que requiere cierto nivel de concentración y precisión, empezando por la placa de yeso que necesitarás. Debemos asegurarnos de que sea del grosor de la pared que vamos a reparar y buscar un trozo del tamaño aproximado del agujero (lo podemos conseguir en cualquier tienda de bricolaje). Cuando lo tengamos, tendremos que agrandar el agujero de la pared para que quepa el trozo de yeso, cortando el contorno dañado con la sierra y eliminando las partes que sobren. 
 
Lo siguiente que debemos hacer es cortar otro trozo de placa de yeso de un tamaño tan semejante como sea posible al agujero que queremos reparar. Esto puede llevar un poco de tiempo, pero con la sierra es posible lograrlo. Atornillamos el trozo de yeso al travesaño con tornillos de 15 cm. en los espacios que queden entre el yeso y la pared, aplicamos una capa de masilla para juntas y la dejamos secar. Una vez seca, pegamos cinta par placas de yeso por todo el contorno del agujero, aplicamos masilla encima para cubrir la cinta y la dejamos secar por 24 horas. Por último, lijamos la superficie hasta que esté lo más uniforme posible y aplicamos una capa pintura