Con la llegada del verano, las bicicletas vuelven de nuevo a las calles como medio de transporte o simplemente como ejercicio diario. En cualquier caso, no debemos olvidar que la bicicleta es un vehículo más y como tal, debe cumplir y respetar todas las normas de tránsito necesarias para asegurar tu seguridad y la de los demás.

 

Aunque las grandes ciudades españolas respetan los espacios y el rol de los ciclistas, la bicicleta es uno de los medios de transporte más vulnerables que existen por la velocidad y el nivel que exposición de su conductor en comparación con el resto de vehículos en la calzada. Para reducir al máximo estos riesgos, existen normas básicas a tener en cuenta a la hora de circular en bicicleta por la ciudad, y además, no estará de más que dispongas de un seguro de salud adecuado que te respalde en caso de sufrir cualquier accidente. Por suerte, los conductores de vehículos suelen cumplirlas bastante bien, respetando  el espacio de los ciclistas, por lo que queda de nuestra mano tomar las precauciones necesarias. 

 

Accesorios de seguridad

El casco es la primera medida de seguridad porque reduce cualquier golpe en la cabeza y es necesario llevarlo incluso en los días de calor más intensos. Si vas a ir en bicicleta de noche, conviene que te pongas algún elemento reflector que te haga identificable ante los coches que circulan en la carretera, desde un chaleco hasta una cinta en el tobillo. 

 

Por dónde  y cómo circular

Esto depende mucho de la zona por la que vayas, pero por lo general deberías circular por el carril derecho, pues es por donde circulan los coches que van a una velocidad menor. Dado que adelantar por la derecha es poco común, es mucho más prudente circular por el carril lento y si necesitas cruzar hacia la izquierda, colocarte progresivamente en el carril contrario con un par de calles de antelación. En el caso de las carreteras, se debe circular por el arcén si este está despejado. 

 

Como las bicicletas carecen de luces direccionales, es conveniente que avises con tus manos si necesitas hacer algún giro, de manera que los que vienen detrás tengan tiempo de reaccionar, bien sea para frenar o para esquivarte. Siempre que sea posible, conduce en línea recta y sé tan predecible como puedas. 

 

Busca la velocidad adecuada

En una bici la velocidad depende de ti y por ello, debes intentar adaptarla dependiendo del lugar por el que estés transitando. Siempre es mejor buscar rutas y calles tranquilas sin demasiado tráfico por donde puedas ir a tu ritmo. Si tuvieras que transitar por una calle con mucha presencia peatonal, intenta adaptar la velocidad a la velocidad de los transeúntes, teniendo en cuenta la prioridad del peatón.

 

Cuida los detalles técnicos

Cuando salgas con tu bicicleta debes estar 100% seguro de que el sistema de frenos funciona bien, de que los neumáticos están en buen estado y de que el timbre funciona perfectamente. Si lo consideras adecuado, también recomendamos instalar espejos retrovisores para ampliar la perspectiva de la calle y poder conducir más cómodamente.