¿Qué es el certificado de últimas voluntades?

16/07/2020
El certificado de últimas voluntades es un documento a través del cual se puede saber si una persona fallecida ha hecho o no un testamento. Con este recurso, los herederos podrán dirigirse al notario autorizante del último testamento y obtener una copia válida del mismo. En caso de no haber testamento, los familiares que se consideren beneficiarios de los bienes de la persona fallecida pueden iniciar, ante notario, el proceso para solicitar la herencia a través de una declaración de herederos abintestato.

Además de saber si la persona fallecida disponía de un seguro de decesos, también es necesario informarse sobre la existencia de un testamento o herencia. Para ello existe el certificado de últimas voluntades, un documento que acredita si una persona fallecida ha dejado un testamento y ante qué notario. A la hora de iniciar todos los trámites que se derivan de una defunción, este es uno de los más importantes, puesto que sin él no es posible llevar a cabo ningún acto sucesorio.

Dado que los asuntos que debemos atender en relación con la muerte de una persona son varios y muy distintos entre sí, solicitar un certificado de últimas voluntades tiene sus ventajas. Una de ellas es que agiliza significativamente las gestiones relacionadas con el reparto de la herencia. Para reclamar este documento, es necesario esperar al menos 15 días hábiles a partir de la fecha de defunción.

Ante la inexistencia del certificado, será necesario tramitar una declaración de herederos abintestato. Este no es más que un proceso que las personas que se consideren beneficiarios de los bienes del difunto podrán iniciar ante un notario a fin de determinar quiénes son los familiares más cercanos al fallecido con derecho a heredar.

Reciclar en casa
La respuesta es sí, siempre que se pretenda llevar a cabo cualquier acto sucesorio. Una de las mayores ventajas de solicitar un certificado de últimas voluntades es que agiliza enormemente todas aquellas gestiones relacionadas con el reparto de la herencia. Asimismo, es importante confirmar si el difunto disponía de un seguro de vida. Dicha consulta se puede realizar acudiendo al Registro de Contratos de Seguro de Cobertura de Fallecimiento, registro público dependiente del Ministerio de Justicia que se encarga de facilitar a los interesados toda la información relacionada con las pólizas contratadas por una persona fallecida.

En definitiva, ambos conceptos no significan lo mismo. Un testamento nos permite decidir y especificar a quién dejaremos nuestros bienes, es decir quiénes serán nuestros herederos. Por su parte, el certificado de últimas voluntades es simplemente el documento que acredita que la persona fallecida efectivamente ha dejado, ante un notario, un testamento.

A diferencia de lo que muchos piensan, no se trata de un documento en el que se encuentren los deseos del testador, pero sí es un papel imprescindible para saber dónde podemos encontrar dicha información.

Existen varias formas de solicitar un certificado de últimas voluntades. La primera de ellas es de manera presencial en la Oficina Central de Atención al Ciudadano o en cualquier oficina de las Gerencias Territoriales. Debes asegurarte de pedir una cita previa para ser atendido. También se puede solicitar mediante un correo remitido al Registro General de Actos de Última Voluntad, o de manera telemática, a través de la Sede Electrónica del Ministerio de Justicia.

Para iniciar el trámite, debemos esperar al menos 15 días hábiles desde la muerte del familiar, sin contar el propio día del fallecimiento, ni el fin de semana o días festivos. Transcurrirán entre 5 y 10 días hasta que recibamos el documento. Todo dependerá de que la solicitud se haya hecho por correo o telemáticamente.

Tal como lo explica el Ministerio de Justicia, cualquier persona que presente los documentos requeridos está en capacidad de solicitar un certificado de últimas voluntades, para lo que necesitará aportar lo siguiente:

  • Original o copia compulsada del Certificado Literal de Defunción, expedido por el Registro Civil de la localidad donde haya tenido lugar el fallecimiento y donde conste el nombre de los padres del fallecido.
  • Si la defunción no ha sido inscrita en un juzgado de paz, basta con consignar el DNI/NIE del fallecido. En caso contrario, puede presentarse cualquier documento de identidad del país de origen del difunto.
  • Por último, será necesario acreditar el pago de la tasa correspondiente de 3,78 euros.
  • En caso de utilizar el certificado de últimas voluntades para gestiones en el extranjero, será necesario legalizarlo, cuestión que puede y debe solicitarse previamente en la oficina donde se vaya a expedir.

 

Desde Allianz, os recordamos que el certificado de últimas voluntades no reemplaza al testamento, ni se trata de un documento válido en el que se plasmen los últimos deseos de la persona fallecida. No obstante, sí debe ser considerado como un recurso fundamental para saber dónde se encuentra esa información que detalla la voluntad del testador y la relación con todos los bienes poseídos en vida.

#faqs #decesos #trámites #segurovida
faqs salud
¿Quién no se ha descubierto googleando los síntomas de una posible enfermedad? Desde que internet es nuestra principal fuente de información, el autodiagnóstico médico se ha vuelto una práctica común que, en las peores ocasiones, puede ocasionarnos paranoia y enfermedades hipocondríacas.
En Allianz tenemos una amplia gama de seguros. ¡Consúltalos!
¿Necesitas contactar con nuestro servicio de atención al cliente? Llámanos
Tenemos un asesor experto cerca de ti. Encuentra el tuyo.