Sin saberlo, tenemos en casa agentes limpiadores naturales y muchas veces más efectivos que los químicos producidos por las grandes industrias. El vinagre es el ejemplo perfecto: es un desinfectante por naturaleza, muy efectivo para purificar alimentos antes de su consumo y limpiar tu hogar en profundidad. Descubre sus beneficios en el artículo que hemos preparado a continuación.

 

Sabes ya de sobra que tu seguro de hogar te respalda ante cualquier daño que ocurra en tu ausencia, pero para daños menores tenemos que echar mano de la imaginación y de las cualidades de los productos naturales que tenemos a mano. Es por ello que queremos hablar de las propiedades benéficas del vinagre, tanto para la salud como para desinfectar espacios físicos, alimentos y hasta textiles. Al ser un ácido suave, resulta un excelente producto multiusos, y bien utilizado puede quitar manchas, destapar desagües, retirar restos de pegamentos fuertes (como las pegatinas de los envases de vidrio), eliminar hongos y desodorizar ambientes a profundidad.

A pesar de todos estos beneficios, debemos tomar ciertas medidas de precaución a la hora de usar el vinagre para labores de limpieza, sobre todo si lo utilizamos en su estado más puro. Por ejemplo, suele ser muy común en cocina para lavar la lechuga antes de consumirla, pero usarlo sin diluir o dejar mucho tiempo las hojas en remojo puede marchitarlas antes de que puedas comértelas.
 

¿Cómo usar el vinagre como desinfectante?

Hay muchas mezclas posibles para utilizar el vinagre como producto de limpieza, siendo la más sencilla mezclar agua con vinagre blanco a partes iguales en un vaporizador. Con ella puedes limpiar teléfonos fijos (si eres de los románticos que aún conserva uno en casa), pomos de puertas, cristales y electrodomésticos de gran uso como neveras, hornos y microondas. También es excelente para limpiar los azulejos del baño y prevenir la aparición del moho.


Puedes crear un limpiador genérico con el fin de limpiar otros objetos de la casa, desde los mostradores y las persianas hasta los juguetes de los niños. Para ello necesitarás tres tazas de agua, una taza de vinagre, el zumo de un limón y gotas de esencia de limón al gusto para evitar que el olor del vinagre se impregne en lo que limpies. Puedes poner esta mezcla en un pulverizador o usarlo para fregar los suelos de cualquier tipo. 

Ya hablábamos en este blog de cómo cuidar tu colchón para prevenir problemas de salud, y aquí lo retomamos porque el vinagre es perfecto también para mantenerlo limpio, desinfectado y libre de plagas. El mercado te ofrece muchas opciones químicas para limpiar tu colchón, pero el vinagre se impone por ser una sustancia orgánica y menos contaminante. Las variaciones con respecto a las mezclas anteriores son pocas: mezcla en una botella una taza de vinagre, media taza de alcohol y aceite de árbol de té al gusto. 
 
 

Otras funciones del vinagre

El vinagre es un producto muy efectivo a la hora de eliminar restos de óxido, pues lo disuelve fácilmente. Lo más efectivo es remojar, durante un par de horas, los objetos que quieras limpiar en un poco de vinagre blanco y, más tarde, restregar el metal con un paño húmedo para terminar de pulir el material. En caso de que lo que necesites limpiar sea mucho más grande, puedes simplemente remojar un trapo con vinagre y frotar hasta que el óxido se haya ido.