Para que las velas de nuestra embarcación tengan una vida larga y útil, no debemos pasar por alto sus rutinas de limpieza, ni escatimar en productos protectores e hidratantes. Revisa tu seguro de embarcaciones para saber de qué ventajas dispones o cómo te puedes beneficiar de hacer un buen mantenimiento. Recuerda que las velas son un indicativo de la salud de nuestro velero y tenerlas en buen estado nos permitirá aumentar el rendimiento sobre el agua.

 

A diferencia de lo que puede parecer, la principal causa de averías de las velas de una embarcación no es el mal uso ni la exposición prolongada a los cambios de temperatura, sino la falta de mantenimiento. Al ser estructuras tan grandes se da por sentada su limpieza y el descuido por parte de los propietarios produce fallos que desgastan los materiales textiles, debilitan las costuras y propician rupturas que pueden pasar factura en los momentos menos esperados. La previsión es la mayor virtud de un marinero y siguiendo esta premisa es necesario tratar las velas como una de las partes más importantes de nuestra embarcación.

 

La importancia de un buen uso de las velas

Los años y la tecnología han permitido desarrollar velas que no son meros pedazos gigantes de tela. En los veleros de lujo y deportivos se pueden apreciar los avances que se han logrado en velas concebidas para realizar determinados esfuerzos, cubrir ciertos ángulos y ceder cuando haga falta. El buen manejo que le demos a las velas también influye en su estado final. Por ejemplo, trimar de manera brusca resiente la tela, las desgasta y les hace perder forma. 

 

Nunca escatimar en la limpieza

Sin importar el material del que estén hechas, las velas están expuestas al sol, el salitre y la humedad y sus tejidos tienden a acumular suciedad y moho. Para evitar la acumulación de residuos perjudiciales es importante lavar los tejidos esporádicamente y aplicar las cremas o productos necesarios para protegerlas mientras estén en uso. 

 

Guárdalas si es necesario

Lo ideal sería arriar y guardar las velas después de cada atraco, pero esto dependerá de la frecuencia con la que se navegue. Si vas a anclar el barco durante la temporada baja, sí es importante quitar o plegar las velas según corresponda para no exponerlas al medio ambiente de manera innecesaria. 

 

Cuidados adicionales

Las velas hechas con materiales impermeables son más sencillas de cuidar puesto que el agua se desliza por la vela, formando perlas que se llevan la suciedad a su paso en lugar de ser absorbida. De esta manera se evita la acumulación de microorganismos dañinos que puedan desgastar los materiales. Este mismo consejo es aplicable a otros elementos textiles del barco como toldos, fundas y techos plegables.

 

Lo mejor para mantener las velas limpias es dejarlas en manos de profesionales que sepan qué productos usar para protegerlas del salitre y los rayos UV, y cómo manejar los tiempos de secado sin manchar o perjudicar los materiales. El coste puede ser un poco elevado, pero se trata de un servicio que debes hacerle por lo menos una vez al año si quieres mantener tu velero en buen estado. Considerando que un juego de velas bien cuidadas puede durar hasta dos décadas, es una inversión que a largo plazo vale la pena.