La ley estipula ciertos elementos obligatorios como triángulos de señalización para desplegar en caso de una avería en la carretera. Pero más allá de lo obligatorio, hay muchos otros objetos que pueden complementar tu kit de emergencia y ayudarte a tener un viaje mucho más tranquilo.

 

Según la Dirección General de Tráfico, los dos únicos elementos obligatorios que debes llevar como equipamiento de tu vehículo son: dos triángulos de pre-señalización y, por lo menos, un chaleco reflectante de alta visibilidad. Esto con el fin de garantizar la seguridad de todos los pasajeros del vehículo en caso de un accidente. Sin embargo, cualquiera que haya tenido que atender emergencias en la carretera sabe que se necesita mucho más que estos dos elementos para contener correctamente la situación.
 
Además de recordarte que tener tu seguro de coche vigente es el la única manera de proteger tu coche ante cualquier accidente, hemos preparado nuestro propio kit de emergencia complementario con todos los elementos que consideramos necesarios y que la legislación no los cita:
 

Extintor: puede que un extintor pequeño no pueda apagar todo un coche envuelto en llamas, pero ayudará a contener el incendio mientras llega la ayuda necesaria e incluso, en un escenario más trágico, puede ser vital para salvar de las llamas a una de las víctimas. Ten en cuenta que los extintores pierden presión si no son revisados periódicamente, así que asegúrate de que el tuyo esté en buen estado antes de salir de viaje. 

 

Martillo: esta herramienta puede salvarte la vida en caso de que quedes atrapado dentro del coche y necesites romper las ventanas para poder salir. De ser posible, elige uno de los modelos que traen incorporado un cúter, pues te puede servir para cortar el cinturón de seguridad también en caso de no poder. Tanto el martillo como el extintor deberían ir dentro del coche, al alcance de tu mano. 

 

Botiquín: este es uno de los elementos básico para llevar en cualquier viaje, por lo que es conveniente tener uno exclusivamente para tu coche. ¿Qué debería tener tu botiquín? Tiritas, guantes plásticos esterilizados, pinzas de extracción, vendas, alcohol, yodo y pastillas genéricas para dolores de cabeza o cuerpo. Al igual que el extintor, algunos de estos elementos son perecederos, por lo que conviene revisarlos cada vez que vayas a salir de viaje y reemplazarlos en caso necesario. 

 

Linterna: aunque es uno de los elementos de seguridad infalibles en los coches españoles, es muy común que cuando verdaderamente la necesitemos nos topemos con baterías gastadas o estropeadas. Para evitar esta situación puedes optar por una linterna de recarga manual o llevar siempre un par de baterías de repuesto. 

 

Alambre, cuerda, pulpos, bridas: debes incluir cualquier material que sirva para sujetar piezas desprendidas del coche -o el coche mismo en caso de avería-. Los daños por desprendimiento son muy comunes en modelos viejos o en viajes por carreteras con el asfalto en mal estado. 

 

Recipiente vacío: este elemento puede parecer un poco estrafalario, pero te puede resultar muy útil, por ejemplo, para transportar gasolina si tu coche se ha quedado tirado en la mitad de la vía o para transportar agua si el limpiaparabrisas se ha quedado seco. Cuando hablamos de recipiente plástico, nos referimos a algo tan sencillo y fácil de adquirir como una botella de agua.