coches de hidrogeno

 

06/02/2019. La necesidad de encontrar una manera eficiente de movernos sin dañar el planeta ha sido el motor de la lucha por encontrar combustibles más respetuosos con el medio ambiente que los derivados del petróleo. Pesa mucho el hecho de que este último sea un recurso no renovable y que su fin no ande demasiado lejos, por lo que la industria del automóvil sigue probando nuevas alternativas que interactúen de forma menos agresiva con el planeta.

 

El crecimiento de los coches híbridos no ha dejado de traducirse en ventas, siendo a día de hoy la mejor alternativa posible cuando se busca desplazarse de la manera más responsable y sostenible con el medio ambiente. Desde el 2002, las principales marcas de automóviles han apostado por el diseño y la comercialización de modelos impulsados por pila de combustible. Ya en el 2008, Honda finalmente se atrevió y lanzó al mercado su primer prototipo impulsado por hidrógeno: el FCX Clarity. 
 
 
Ese mismo año, Mazda lazó al mercado el RX8, un modelo que funcionaba tanto con gasolina como con hidrógeno, aunque finalmente la casa japonesa no siguió adelante con su producción masiva. Cinco años más tarde, en 2013, Hyundai siguió los pasos de su competidor japonés y lanzó al mercado su primera generación de coches con pila de combustible con el Hyundai ix35 Fuel Cell, cuya segunda generación salió en 2018. 
 
 

¿Cómo funciona un coche de hidrógeno?

La principal diferencia entre los coches eléctricos y los que funcionan con pila de combustible (hidrógeno), es que los segundos no se recargan mediante enchufes, pues funcionan con tanques de hidrógeno que mezclan este gas con oxígeno, generando así la propulsión del coche. Este proceso se da en la pila de combustible y genera energía eléctrica y agua; la primera es almacenada en la pila de combustible y va alimentando al motor poco a poco. El agua restante es expulsada en forma de vapor, siendo esta la única emisión del vehículo.  
 
 
Sí, tal como lo lees. Los coches con propulsión de hidrógeno solo emiten vapor de agua, siendo completamente respetuosos con el medio ambiente. El proceso mecánico que permite este ‘milagro’ funciona de la siguiente manera: 
 
 
1. El hidrógeno que se almacena en los tanques alimenta la pila de combustible. 
 
2. El oxígeno es inyectado en las celdas de combustible de la pila. 
 
3. El contacto del oxígeno del aire con el hidrógeno almacenado en las celdas produce energía eléctrica y agua. 
 
4. La energía eléctrica alimenta la batería que, a su vez, alimenta el motor. 
 
5. El agua que sobra es expulsada en forma de vapor de agua a través del tubo o sistema de escape. 
 
 

¿Cómo se reposta un coche de hidrógeno? 

El método para repostar un coche de hidrógeno no es muy diferente al que usamos para los coches de Diesel: se hace mediante una manguera que queda sellada al depósito durante los cinco minutos aproximados que dura el repostaje. La única desventaja es que, al tratarse de una tecnología emergente, las estaciones de hidrógeno aún no son demasiado comunes. 
 
 
Sin embargo, Alemania se ha embarcado en el ambicioso proyecto de construir 500 hidrogeneras para lograr abastecer aproximadamente a 50.000 coches que ya circulan en el país con esta tecnología. En España se expanden de manera mucho más lenta, siendo la meta para este año 20 estaciones de recarga de hidrógeno. En cuanto a tu seguro de coche, la cobertura no varía, aunque sí deberías informar a tu asesor para que quede registrado en el contrato. En Allianz estamos encantados con esta nueva alternativa que promete de una vez por todas una movilidad sostenible. Sin duda le seguiremos la pista.