12/03/2018. El buen estado de las ruedas de tu coche es algo básico para una conducción segura. Sin embargo, ¿sabes cuándo es el momento de cambiarlas? En Allianz te damos algunos consejos

 

Gran parte de nuestra seguridad depende de los neumáticos, ya que son el punto de unión entre nuestro coche y la carretera. Cuidarlos depende mucho del uso que les demos y del estado del asfalto. Es preferible cambiarlos a tiempo que arriesgarnos a sufrir un accidente por ello. 

 

Aunque cuentes con el respaldo de tu seguro de coche, conducir con ruedas en mal estado representa un peligro tanto para ti como para el resto de los conductores. La función de los neumáticos, va más allá de la de mover el vehículo. También son los encargados de una correcta tracción, es decir, de mantenerlo siempre en contacto con el suelo. ¿Te has dado cuenta de que los neumáticos tienen finas aberturas a lo largo de su estructura? Esas aberturas permiten deslizar el agua cuando el asfalto está mojado y evita el temido aquaplaning, un fenómeno que provoca el deslizamiento del coche sobre una superficie completamente formada de agua, haciendo que el conductor pierda el control. 

 

Qué tener en cuenta para el mantenimiento de las ruedas de tu coche

Aunque no hay una regla escrita sobre cuándo exactamente es necesario reemplazar los neumáticos de tu coche, sí existen ciertas directrices que nos orientan. Los fabricantes recomiendan hacerlo cada 40.000 o 50.000 kilómetros recorridos; sin embargo, no todos los casos son iguales: el estilo de conducción, la calidad de las carreteras, el peso y las condiciones climatológicas, son algunos de los factores que influyen en la salud de los neumáticos. Por esa razón. una persona que se enfrente todos los días a vías rocosas o en mal estado, seguramente tendrá que cambiarlos antes de la media indicada por los fabricantes. 

 

Un tercer detalle en el que nos podemos fijar para determinar cuándo es necesario cambiar los neumáticos del coche, son los procesos de desgaste anormales. Por ejemplo, que empiecen a variar de tamaño los neumáticos del mismo eje, que presenten desgaste en el centro o en la parte externa. Algunos modelos traen indicadores de desgaste que te guiarán de manera fácil; estas ranuras se irán desgastando con el uso y será entonces cuando nuestras ruedas necesitarán un cambio. El Reglamento General de Vehículos estipula que la profundidad de las ranuras de los neumáticos tiene que ser de 1,6 mm, como mínimo.

 

Por otro lado, la presión de los neumáticos también influye en su desgaste.  Son más propensos a necesitar reemplazo aquellos que han sido reparados o adquiridos de segunda mano. Un neumático tiene una vida útil de 5 a 10 años si son de buena calidad y con los mínimos cuidados, por lo que los fabricantes recomiendan que, después de los 5 años de uso, se revisen anualmente para comprobar su estado.