autoexploracion mamas

 

24/01/2018. La autoexploración mamaria es un procedimiento de palpación que la mujer practica sobre sus senos con el fin de detectar alguna anomalía que pueda indicar la existencia de cáncer. Los expertos recomiendan hacer una al mes y complementar con una visita a tu ginecólogo de confianza en caso de tener sospechas o dudas sobre lo que detectes.

 

Dentro del marco de prevención del cáncer de mama, la autoexploración tiene una relevancia importante como medida de detección temprana de la enfermedad. Anualmente, los diagnósticos de cáncer de mama superan a los de cualquier otro tipo de cáncer que afecte a las mujeres, superando con creces al cáncer de piel. Hoy día en España, tres mujeres son diagnosticadas cada hora y al año se registran entre 26.000 y 27.000 nuevos casos.

 

No todo es negativo: gracias a los estudios e investigaciones sobre la enfermedad, la tasa de mortalidad se va reduciendo poco a poco y el 90% de las mujeres curadas pasan el umbral de los cinco años sin registrar recaídas o metástasis. Todas estas cifras pueden resultar abrumadoras, pero es importante destacarlas al hablar de un hábito tan importante como la autoexploración mamaria. Si tienes alguna pregunta sobre este tema, no dudes en contactar con tú médico de confianza a través de tu seguro de salud o la seguridad social.

 

¿Cuándo es momento de hacerse un autoexamen?

Si tienes más de 25 años y antecedentes familiares de cáncer de mama, o si tienes más de 40 años, el momento es ya. En mujeres con menstruación irregular, lo ideal es hacerlo una vez al mes, una semana después de empezar a menstruar. En el caso de las mujeres con menopausia, basta con elegir un día específico y hacer el examen el mismo día de cada mes para llevar un control más regular del estado de salud de las mamas.

 

 

Autoexploración mamaria en 4 pasos

Observación de tu cuerpo frente al espejo 

Ponte frente al espejo sin ropa y empieza la observación de tu cuerpo con los brazos a lo largo de tu torso, lo más relajada posible. Cambia de postura levantando tus brazos a la altura de tu cabeza y observa atentamente cambios en la superficie de la piel. Por último, pon los brazos en la cintura ejerciendo presión y fíjate nuevamente en la superficie de tus mamas.

 

Pálpate las mamas de pie
Levanta el brazo izquierdo y lleva tu mano por detrás de tu cabeza. Pasa los dedos con firmeza para detectar cualquier bulto irregular y presta especial atención al área que colinda con la axila, pues es ahí donde se detectan la mayoría de los casos. Puedes recorrer tus mamas con tres movimientos distintos: en círculos, de forma vertical o de forma horizontal. Repite el mismo procedimiento con la mama derecha. Puedes usar los dedos índice, corazón y anular para hacerlo.

 

Pálpate tumbada
Túmbate boca arriba con una almohada bajo el hombro izquierdo que eleve esa parte de tu cuerpo. Pon la mano izquierda bajo el cuello y palpa de la misma manera en que lo hiciste estando de pie. 

 

No te olvides del pezón
Por último, céntrate en el pezón y comprímelos para comprobar si sale o no algún líquido. En caso de que sí, toma nota de las características como el color o textura para que la describas con la mayor precisión posible a tu ginecólogo. 


¿Qué debes buscar en una autoexploración mamaria? 
Durante tu autoexploración debes estar atenta a la piel de tus mamas, sobre todo si la notas demasiado rugosa, con hoyuelos (parecidos a los de la celulitis) o enrojecimientos sin razón aparente. También debes estar atenta al tamaño de tus senos por si alguno de los dos varía a mayor tamaño del habitual, tienes bultos extraños o si tus pezones tienen alguna anomalía. 

 

La autoexploración no sustituye en ningún caso otras pruebas diagnósticas y no debe tomarse como único método de detección del cáncer de mama; sin embargo, sí funciona como método de detección temprana. También es recomendable acompañarla con una revisión ginecológica anual y tener presentes otros métodos de detección como la ecografía mamaria y la resonancia magnética.