vacaciones siendo autonomo

 

06/11/2019. Ser tu propio jefe y manejar tus horarios, implica también ser la persona encargada de delimitar el tiempo de descanso que te mereces al año y, al ser tú tu única fuente de sustento, el descanso implica pérdida de dinero. Aquí es dónde aparece la eterna pregunta: ¿es posible irse de vacaciones cuando se es autónomo? Intentamos responder a continuación.

 

Las vacaciones son un tema controvertido para los autónomos en cualquier época del año: se estima que el 19% de los trabajadores independientes adscritos a este régimen no tendrá ni un solo día de descanso, según datos de la misma Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), que vuelve a poner el dedo sobre la brecha salarial que hay entre ellos y los trabajadores asalariados. Según ATA, solo uno de cada dos trabajadores autónomos podrá cogerse vacaciones y el tiempo nunca superará los 15 días. 
 
A estos desalentadores datos se suma el hecho de que los autónomos siguen cotizando durante sus días de vacaciones, lo que significa que no solo no generan ingresos durante su tiempo libre, sino que pierden dinero. Existe la figura del seguro para autónomos, con el que tienes cobertura en caso de una incapacidad temporal, cubre costos de hospitalización y todos los servicios de salud y bienestar, pero en temas de vacaciones es poco útil. 
 
 

¿Qué pasa si me doy de baja para mis vacaciones?

¿Y si me doy de baja durante el tiempo que esté de viaje? Por más sencillo que parezca, esta opción no es muy beneficiosa para ti porque pierdes posibles bonificaciones que no podrás recuperar cuando te des de alta nuevamente. En definitiva, darte de baja e irte de vacaciones no es una solución por varias razones: 
 
Si estás gozando de algunas de las bonificaciones de la Seguridad Social como la cuota reducida, podrías perderla al darte de baja y no volver a disfrutarla. Esto significa que la tarifa plana de 60 euros mensuales que cotizas por base mínima, pasará a ser 284 euros al mes. 
 
Mientras estés de baja, no podrás emitir facturas. Esto significa que tampoco podrás contabilizar el IVA soportado y corres el riesgo de no poder facturarle a clientes que se hayan atrasado en el pago. 
 
Los trámites de alta y de baja requieren de tiempo y papeleo, ¿de verdad quieres hacer esa inversión para que al final no te salga a cuenta? 
 
En el caso de los autónomos económicamente dependientes, es decir, aquellos que reciben el 75% de sus ingresos o más de un mismo cliente, es ligeramente distinto porque pueden tomar las vacaciones en función de la planificación de dicho cliente. Sin embargo, estas vacaciones las toman a medio camino entre asalariado y trabajador por cuenta propia, pues es él mismo quién tendrá que pagarse los 18 días hábiles de vacaciones anuales que le corresponden por ley. 
 
Más allá de todos los obstáculos que aparecen cuando un autónomo considera tomarse unas semanas de vacaciones, es un hecho que el descanso es necesario para mantener una buena salud y es que desconectarse varias semanas del trabajo puede suponer una mejora muy considerable. La clave aquí es la planificación: anticipar las vacaciones con un año de antelación y trabajar en función de esa fecha como deadline para todos tus proyectos. Asimismo, la planificación te permite informarle con tiempo a tus clientes que estarás ausente, para que tomen las precauciones necesarias.