Finiquito: guía completa para trabajadores
08/07/2026
¿Qué es el finiquito y cómo funciona?
El finiquito es el documento que refleja las cantidades económicas pendientes entre empresa y trabajador cuando termina la relación laboral. Su finalidad es dejar constancia del saldo final que debe abonarse al empleado.
El artículo 49.2 del Estatuto de los Trabajadores establece la obligación empresarial de entregar una propuesta de liquidación al producirse la extinción del contrato. Este documento puede aparecer tanto en casos de despido como en bajas voluntarias, finalización de contratos temporales o acuerdos entre ambas partes.
El finiquito suele incluir:
- Salario correspondiente a los días trabajados del mes en curso
- Vacaciones generadas y no disfrutadas
- Pagas extraordinarias pendientes
- Horas extra o incentivos devengados
- Otras cantidades pactadas en convenio
Firmar el finiquito no obliga necesariamente a aceptar el contenido. Si existen dudas sobre los cálculos, el trabajador puede firmar indicando “No conforme” para conservar el derecho a reclamar posteriormente.
Además, la normativa permite solicitar la presencia de un representante legal de los trabajadores durante la firma del documento.
¿Qué tipos de finiquito existen?
El contenido económico del finiquito cambia según el motivo por el que termina el contrato laboral. Aunque siempre existe derecho a percibir las cantidades pendientes, no todas las situaciones generan indemnización.
1. Baja voluntaria
Cuando el trabajador decide abandonar la empresa de forma voluntaria, tiene derecho al cobro del finiquito, pero no a indemnización ni prestación por desempleo.
En estos casos, es importante respetar el preaviso establecido en convenio. Si no se cumple, la empresa puede descontar días de salario del finiquito.
2. Despido objetivo
El despido objetivo sí genera indemnización legal. Actualmente corresponde una compensación de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.
Además del finiquito, el trabajador puede acceder a la prestación por desempleo.
3. Despido improcedente
Cuando el despido se declara improcedente, la empresa debe abonar una indemnización superior, equivalente a 33 días por año trabajado hasta un máximo de 24 mensualidades.
La indemnización legal por despido improcedente está exenta de IRPF dentro de los límites establecidos por Hacienda.
4. Fin de contrato temporal
Los contratos temporales generan derecho a finiquito y, salvo excepciones concretas, también a una indemnización de 12 días por año trabajado.
No se aplica esta compensación en contratos formativos o de sustitución.
5. Despido disciplinario
Incluso cuando el despido disciplinario es procedente, el trabajador mantiene el derecho a cobrar el finiquito. La empresa debe abonar las cantidades pendientes acumuladas hasta la fecha de extinción.
¿Cómo se calcula el finiquito?
Calcular el finiquito correctamente requiere sumar todas las cantidades pendientes de pago hasta el último día trabajado. Los conceptos principales suelen ser salario pendiente, vacaciones no disfrutadas y pagas extra.
1. Salario pendiente del mes
Se abonan los días trabajados que todavía no hayan sido cobrados.
La fórmula habitual es:
Salario Diario = Salario Bruto Mensual / 30
Después:
Salario Pendiente= Salario Diario × Días Trabajados
2. Vacaciones no disfrutadas
Las vacaciones generadas y pendientes deben compensarse económicamente. En España, el mínimo legal son 30 días naturales al año.
El cálculo habitual es:
Días de Vacaciones Generados = Meses Trabajados x 2,5
Y posteriormente:
Importe Vacaciones = (Días Generados - Días Disfrutados) x Salario Diario
3. Pagas extraordinarias
Si las pagas extra no están prorrateadas en nómina, también deben incluirse en el finiquito.
La fórmula general es:
Importe Paga Extra = (Cuantía Completa / 365) x Días Devengados
Ejemplo práctico
Un trabajador con salario bruto mensual de 2.400 euros finaliza su contrato el 15 de marzo y no ha disfrutado vacaciones.
El cálculo aproximado sería:
● Salario pendiente: 1.200 €
● Vacaciones no disfrutadas: 500 €
● Parte proporcional de pagas extra: 1.500 €
Total bruto estimado del finiquito: 3.200 euros.
Tras calcular el finiquito, muchas personas revisan también la cuantía de la prestación por desempleo. Para ello, puede resultar útil esta guía sobre cómo calcular el paro.
¿Cuándo y en qué plazo debe pagarse el finiquito?
La empresa debe entregar y abonar el finiquito en el momento de finalizar la relación laboral. Aunque el Estatuto de los Trabajadores no fija un plazo exacto, la jurisprudencia considera que el pago debe producirse el último día de trabajo.
Si el abono se realiza mediante transferencia bancaria, es habitual que el ingreso tarde entre uno y cinco días hábiles en reflejarse en la cuenta.
En algunos casos, el finiquito se paga junto con la nómina final, especialmente cuando la fecha de salida coincide con el cierre mensual de salarios.
Cuando la empresa retrasa injustificadamente el pago, el trabajador puede reclamar intereses de demora sobre las cantidades salariales pendientes.
¿Cómo reclamar el finiquito?
Si existen errores o impagos, el trabajador puede reclamar legalmente el finiquito. Actuar dentro de plazo resulta fundamental para evitar la prescripción de derechos.
1. Firmar como “No conforme”
Si no se está de acuerdo con las cantidades reflejadas, conviene firmar indicando:
● “No conforme”
● “Pendiente de revisión”
Esta anotación evita que el documento tenga efecto liberatorio total.
2. Presentar papeleta de conciliación
Antes de acudir a juicio, el trabajador debe presentar una papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC).
El objetivo es intentar alcanzar un acuerdo extrajudicial con la empresa.
3. Demanda judicial
Si no existe acuerdo, puede iniciarse un procedimiento ante el Juzgado de lo Social.
Existen dos vías principales:
● Procedimiento ordinario, para reclamaciones complejas o superiores a 15.000 euros.
● Procedimiento monitorio laboral, más rápido para deudas líquidas y documentadas.
4. Plazo para reclamar
El plazo legal para reclamar el finiquito es de un año desde la fecha en que debió abonarse. Una vez superado ese periodo, la acción prescribe.
Entender cómo funciona el finiquito permite proteger los derechos laborales y evitar errores económicos al finalizar un empleo. Revisar cada concepto con detalle, conservar la documentación y reclamar dentro de plazo son aspectos clave para garantizar el cobro correcto de las cantidades pendientes.
Además de resolver las obligaciones inmediatas tras una salida laboral, este momento también puede ser adecuado para revisar la protección financiera familiar mediante soluciones como un seguro de vida, adaptado a nuevas necesidades personales y profesionales.
Preguntas frecuentes
¿Puedo reclamar un finiquito años después?
No. El plazo general de reclamación es de un año desde el momento en que la deuda resulta exigible. Si no se inicia ninguna actuación dentro de ese periodo, el derecho prescribe.
¿Es lo mismo el finiquito que la liquidación?
No exactamente. La liquidación es el cálculo económico de las cantidades pendientes, mientras que el finiquito es el documento que recoge y formaliza ese saldo final.
¿El finiquito es obligatorio para todas las empresas?
Sí. Toda empresa está obligada a entregar el finiquito al finalizar cualquier relación laboral, independientemente del motivo de extinción del contrato.