cómo limpiar bujías

 

25/10/2019. Las bujías del coche son las piezas que logran mezclar el aire y la gasolina en los cilindros para hacer que el coche arranque. Esto es posible porque emiten un chispazo entre los 12.000 y los 40.000 voltios, una potencia que disminuye cuando están desgastadas o sucias. Lo más recomendable es cambiar las bujías después de los 80.000 km. recorridos, pero si te dan problemas antes, puedes probar limpiándolas siguiendo los pasos que indicamos a continuación.

 

Mantener el coche en buen estado es una tarea diaria que pasa por escuchar y atender las señales que nos da, sobre todo en lo que respecta a la parte mecánica. Las revisiones periódicas ayudan a detectar problemas a tiempo y solucionarlos antes de que comprometan otras partes del coche (puedes llevarlas a cabo usando el seguro de coche) y en el caso de las bujías, puede venirles muy bien una limpieza de vez en cuando. Sobre todo cuando el coche empieza a tener problemas para arrancar, presenta tirones del motor y disminuye su rendimiento. 
 
Es importante tener en cuenta que estos fallos mecánicos no siempre indican que las bujías estén sucias, pero sí es necesario revisarlas primero y la única manera de saberlo es desmontándolas y observándolas de forma directa. Una bujía en estado normal debe tener el pie del aislador blanco o gris amarillento; si en lugar de eso es gris o negro mate, es porque están sucias de polvo de hollín. 
 
 

Lo que necesitas para limpiar las bujías

  • Una pistola de aire a presión 
  • Un cepillo, preferiblemente metálico 
  • Papel de lija
  • Herramientas para extraerlas
  • Aceite multiuso 
 

Paso a paso cómo limpiar las bujías

1. Desconecta las bujías: para hacerlo debes desconectar primero el terminal negativo de la batería, aflojar el perno y deslizar el terminal hasta que quede desconectado. Para ubicar las bujías, debes ubicar los cables gruesos que van desde la bobina de encendido hasta la parte superior del motor. 
 
2. Aplica aire a presión: cuando las tengas ubicadas, limpia todo su alrededor con la manguera de aire a presión para evitar que caigan restos de suciedad en los cilindros al momento de retirar las bujías. 
 
3. No pierdas de vista los cables: para evitar confusiones en cuanto a qué cable va en cada cilindro, lo mejor es que desconectes los cables de cada bujía por separado. 
 
4. Desenrosca la bujía: ubica una llave en la parte superior de la bujía y gírala hacia la izquierda. Cuando la pieza quede suelta, puedes retirar la extensión y terminar de desmontarla con la mano. 
 
5. Hora de limpiar: una vez que tengas la bujía en la mano, es momento de limpiarla con el papel de lija hasta que el metal quede limpio. Puedes usar una escofina para retirar los restos de carbón que queden sobre el electrodo. 
 
6. No te olvides de la rosca: toma el cepillo de metal y restriega con fuerza la rosca de la bujía hasta que logres eliminar la mayor cantidad de suciedad de ella sin excederte, sobre todo porque el cepillo usado por demasiado tiempo puede dañar la pieza. 
 
7. Aplica el aceite multiusos: cuando hayas terminado los pasos anteriores, puedes rociar aceite multiusos para darle el acabado final. Espera que se evapore por completo y vuelve a conectar las bujías a los cilindros.