Con toda la documentación entregada y los pagos realizados, Tráfico expedirá el permiso de circulación y asignará un número de matrícula a tu moto. A partir de ahí, solo te queda encargar las placas físicas e instalarlas correctamente en el vehículo. Ya con tu moto matriculada, solo necesitas contratar un seguro de moto adaptado a ti y a tus hábitos de conducción, y estarás listo para salir a la carretera con todas las garantías.
Si has comprado una moto de segunda mano en el extranjero o tienes una moto clásica restaurada que nunca se matriculó, los pasos son similares, pero puede que necesites realizar una homologación individual y pasar una ITV previa. En estos casos, esta guía sobre cómo matricular tu moto te puede ayudar con el proceso específico.
En cualquier caso, circular sin matrícula no está permitido. Además de una multa, te arriesgas a que tu vehículo sea inmovilizado. Y si tienes un accidente, tu seguro no podrá cubrirte. De ahí la importancia de completar este trámite cuanto antes. ¿Listo para salir a la carretera con todas las garantías? Pues adelante con ello.