Ahorro y jubilación para autónomos: por dónde empezar

Ahorro y jubilación para autónomos: por dónde empezar

21/09/2026

Cuando trabajas por cuenta propia, pensar en la jubilación puede parecer algo lejano, especialmente si todavía quedan muchos años por delante. Sin embargo, planificar con tiempo cuánto necesitarás y cómo complementar tu futura pensión puede marcar una gran diferencia cuando llegue el momento de retirarte.
 
La jubilación del autónomo depende en buena medida de las bases por las que haya cotizado durante su vida laboral. Por eso, conocer cómo se calcula la prestación, revisar las cotizaciones y establecer una estrategia de ahorro a largo plazo son pasos fundamentales para afrontar esta etapa con mayor tranquilidad.
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Tradicionalmente, muchos trabajadores autónomos han cotizado por bases reducidas durante una parte importante de su vida profesional. Esta situación tiene consecuencias al llegar a la jubilación, ya que las bases de cotización son uno de los principales elementos utilizados para calcular la pensión.

Además, la trayectoria profesional de un autónomo puede presentar mayores variaciones. Entre los factores que pueden terminar influyendo en la prestación se encuentran:

  • Bases de cotización reducidas durante determinados periodos
  • Variaciones frecuentes en los ingresos de la actividad
  • Periodos con menor cotización o interrupciones de la actividad
  • El número total de años cotizados antes de la jubilación

El actual sistema de cotización busca acercar las aportaciones de los trabajadores por cuenta propia a sus rendimientos netos. Aun así, además de prestar atención a las cotizaciones, puede ser conveniente crear un ahorro complementario que ayude a mantener el nivel de vida deseado durante la jubilación.

No existe una pensión de autónomos idéntica para todos los trabajadores por cuenta propia. Su cuantía depende principalmente de las bases de cotización, el número de años cotizados y la edad a la que se produzca la jubilación.

Para determinar la prestación se calcula primero la base reguladora y, posteriormente, se aplica el porcentaje que corresponda en función del periodo cotizado. Desde 2026 se inicia además un periodo transitorio en el cálculo de la base reguladora, durante el cual se comparan las fórmulas previstas legalmente para aplicar la más favorable cuando corresponda.

Por este motivo, dos autónomos de la misma edad pueden recibir prestaciones diferentes si sus carreras de cotización no han sido iguales.

También existe la posibilidad de acceder a la jubilación anticipada para autónomos cuando se cumplen los requisitos establecidos. Adelantar el retiro puede implicar la aplicación de coeficientes reductores sobre la pensión, por lo que conviene valorar previamente sus consecuencias económicas.

Conocer una estimación de la futura prestación permite calcular la diferencia entre los ingresos que previsiblemente proporcionará la pensión pública y la cantidad necesaria para mantener el nivel de vida deseado.

Desde 2023, el sistema de cotización de los autónomos se basa en sus rendimientos netos, de forma que la cotización se ajusta a los ingresos obtenidos mediante diferentes tramos.

De forma simplificada, el proceso funciona así:

  • Estimar los rendimientos netos previstos de la actividad
  • Identificar el tramo de rendimientos correspondiente
  • Determinar la base de cotización dentro de los límites establecidos
  • Abonar las cuotas correspondientes durante el ejercicio
  • Regularizar las cotizaciones posteriormente en función de los rendimientos definitivos

La relación con la jubilación es especialmente importante. Una base de cotización mayor puede contribuir a generar una base reguladora más elevada, teniendo siempre en cuenta el conjunto de la carrera de cotización y la normativa vigente cuando se produzca el retiro.

La cotización constituye, por tanto, una parte esencial de la planificación de la jubilación, pero puede complementarse con ahorro privado para preparar con mayor anticipación los ingresos que se necesitarán una vez finalizada la actividad profesional.

Preparar la jubilación no significa necesariamente comenzar realizando grandes aportaciones. Lo importante es conocer la situación de partida, establecer un objetivo y convertir el ahorro en un hábito mantenido en el tiempo.

Para empezar, puedes seguir estos pasos:

  1. Revisa tu vida laboral y tus bases de cotización para conocer tu situación actual
  2. Estima tu futura pensión pública y los ingresos que podrías recibir cuando te jubiles
  3. Calcula aproximadamente cuánto dinero necesitarás cada mes para mantener el nivel de vida deseado
  4. Determina la diferencia entre esos ingresos y la pensión estimada
  5. Establece una aportación periódica compatible con tus ingresos y gastos
  6. Revisa periódicamente tu estrategia para adaptarla a los cambios profesionales o personales

Empezar pronto permite distribuir el esfuerzo durante más años. Incluso cantidades pequeñas pueden adquirir mayor relevancia cuando las aportaciones se mantienen en el tiempo.

Si quieres profundizar en este proceso, consulta estas recomendaciones sobre cómo ahorrar para la jubilación.

Existen diferentes soluciones para complementar la futura pensión pública. Antes de elegir una, conviene valorar el horizonte temporal, la capacidad de ahorro, el riesgo, las necesidades de liquidez y la fiscalidad.

Un plan de pensiones es un instrumento de ahorro a largo plazo diseñado, entre otras finalidades, para complementar los ingresos durante la jubilación. Las aportaciones se invierten siguiendo la política del plan y el capital acumulado puede recuperarse en los supuestos previstos por la normativa.

Una de sus particularidades es su tratamiento fiscal. Con carácter general, existe un límite anual aplicable a las aportaciones con derecho a reducción, aunque los autónomos pueden disponer de posibilidades adicionales mediante determinados sistemas de previsión social de empleo.

Por ello, puede ser una alternativa para quienes busquen combinar ahorro a largo plazo y planificación fiscal.

Si desarrollas tu actividad a través de una empresa o cuentas con trabajadores, también puedes valorar soluciones de previsión social empresarial.

Un plan de previsión social empresarial es un seguro colectivo que permite a una empresa instrumentar compromisos por pensiones con sus trabajadores. El ahorro para la jubilación puede integrarse así dentro de la política de previsión social de la organización.

Antes de optar por esta solución es importante estudiar las circunstancias de la empresa, los beneficiarios y el tratamiento fiscal de las aportaciones.

Los seguros de ahorro constituyen otra posibilidad para construir capital progresivamente. Existen diferentes modalidades y cada una presenta sus propias características en términos de riesgo, rentabilidad, liquidez y fiscalidad.

A la hora de elegir una solución conviene analizar:

  • El tiempo restante hasta la jubilación
  • La capacidad de realizar aportaciones periódicas
  • El nivel de riesgo que se está dispuesto a asumir
  • La posibilidad de necesitar el dinero antes del retiro
  • La fiscalidad aplicable al producto

Diversificar las alternativas puede ayudar a construir una estrategia de ahorro adaptada a las circunstancias y objetivos de cada autónomo.

La fiscalidad es otro elemento que conviene considerar al planificar la jubilación. Las aportaciones realizadas a determinados sistemas de previsión social pueden reducir la base imponible general del IRPF, siempre dentro de los límites y condiciones establecidos legalmente.

En el caso de los planes de pensiones, esta ventaja supone un diferimiento de la tributación, no una exención definitiva. Cuando se recupera el dinero, las cantidades percibidas tributan de acuerdo con las reglas fiscales aplicables en ese momento.

En otros productos de ahorro, el tratamiento fiscal puede ser diferente. Por eso, la fiscalidad no debería ser el único criterio de decisión: también deben valorarse el riesgo, la liquidez, el horizonte temporal y los objetivos personales.

Puedes ampliar esta información sobre las ventajas fiscales de este tipo de productos y conocer mejor su papel en la planificación de la jubilación.

Existen modalidades que permiten compatibilizar la actividad profesional con el cobro de la pensión cuando se cumplen determinados requisitos. Las condiciones y el porcentaje de pensión que puede percibirse dependerán de la modalidad de jubilación aplicable y de la situación del trabajador.

Los periodos sin cotización pueden influir en el cálculo de la futura pensión. Su impacto dependerá de cuándo se hayan producido y de la carrera de cotización del trabajador, por lo que es recomendable revisar periódicamente la vida laboral para conocer la situación acumulada.

Sí. Ser trabajador autónomo no impide acceder a la pensión máxima establecida legalmente, siempre que las bases y los periodos de cotización permitan alcanzar la cuantía correspondiente y se cumplan el resto de requisitos establecidos.

Dependerá del producto contratado. Algunos instrumentos de ahorro y previsión contemplan beneficiarios en caso de fallecimiento, de manera que los derechos económicos o el capital acumulado pueden corresponder a las personas designadas según las condiciones de cada producto.

Sergio Ramírez
Colegio Mediadores de Seguros de Madrid: 78082

Desde 1999, Sergio Ramírez ha trabajado en MLM Seguros (Agencias Allianz), ocupando diversos roles. Su experiencia en seguros e inversiones le permite ofrecer soluciones personalizadas. Actualmente, gestiona un patrimonio significativo con su equipo y apoya nuevos proyectos con el mejor asesoramiento.

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