- La regla general: la entrada más los gastos
- ¿Cuánto financia el banco? El papel de la hipoteca
- Ejemplo práctico: cuánto necesitas según el precio de la vivienda
- No lo gastes todo: mantén tu fondo de emergencia
- Otros costes que no debes olvidar (mudanza, reformas, seguros)
- Cómo ahorrar para la entrada paso a paso
- Cómo planificar y hacer crecer tu ahorro con Allianz
- Preguntas frecuentes sobre cuánto ahorrar para comprar una vivienda
¿Cuánto debes tener ahorrado para la compra de tu primera vivienda?
06/09/2026
La regla general: la entrada más los gastos
Para comprar una vivienda, lo habitual es disponer de un ahorro previo que cubra la entrada y los gastos asociados a la compraventa. Aunque cada operación es diferente, esta regla permite hacerse una idea bastante aproximada del capital necesario antes de solicitar una hipoteca.
En la práctica, este ahorro suele dividirse en dos grandes bloques: la cantidad que deberás aportar como entrada y los gastos derivados de la compra, entre los que se encuentran impuestos, notaría, registro o tasación.
La entrada (en torno al 20% del precio)
La entrada es el importe que el comprador aporta con sus propios ahorros para adquirir la vivienda. Como norma general, las entidades financieras financian hasta el 80 % del menor valor entre el precio de compraventa y el valor de tasación, por lo que el 20 % restante deberá abonarlo el comprador.
Por ejemplo, si una vivienda cuesta 250.000 euros, lo habitual será disponer de unos 50.000 euros únicamente para cubrir la entrada.
Existen excepciones en las que algunas entidades conceden una financiación superior, especialmente para determinados perfiles o mediante avales públicos. No obstante, lo más recomendable es planificar la compra teniendo como referencia esa aportación inicial del 20 %, ya que continúa siendo el escenario más habitual.
Los gastos de compra (impuestos, notaría, registro, tasación, gestoría)
Además de la entrada, deberás asumir una serie de gastos obligatorios que pueden representar entre un 8 % y un 12 % del precio de la vivienda.
El importe final dependerá principalmente de si la vivienda es nueva o de segunda mano y de la comunidad autónoma en la que se encuentre.
Entre los principales gastos de comprar una vivienda destacan:
- Impuestos. Constituyen el mayor desembolso después de la entrada. En una vivienda nueva se paga IVA y, en su caso, Actos Jurídicos Documentados (AJD). En una vivienda de segunda mano corresponde el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), cuyo porcentaje varía según la comunidad autónoma.
- Notaría. La escritura pública de compraventa genera unos honorarios regulados por arancel.
- Registro de la Propiedad. Permite inscribir la vivienda a nombre del comprador.
- Tasación. Es necesaria para que el banco determine el valor del inmueble antes de conceder la hipoteca.
- Gestoría. Aunque no siempre es obligatoria, suele encargarse de realizar los trámites administrativos derivados de la compraventa.
Conviene recordar que, tras la entrada en vigor de la Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario, algunos gastos relacionados con la constitución de la hipoteca corresponden a la entidad financiera, mientras que el comprador continúa asumiendo los gastos propios de la compraventa.
¿Cuánto financia el banco? El papel de la hipoteca
En la mayoría de los casos, el banco financia hasta el 80 % del valor de la vivienda, siempre que el perfil económico del comprador cumpla los requisitos de solvencia.
Para decidir cuánto dinero presta, la entidad financiera analiza distintos factores, entre ellos la estabilidad laboral, el nivel de ingresos, el endeudamiento previo y el valor de tasación del inmueble.
Además, es habitual que el banco compruebe que la futura cuota hipotecaria no supere aproximadamente entre el 30 % y el 35 % de los ingresos netos mensuales de la unidad familiar. Este criterio ayuda a garantizar que el préstamo pueda afrontarse sin comprometer el presupuesto doméstico.
Aunque existen hipotecas que financian porcentajes superiores, suelen estar dirigidas a perfiles muy concretos y requieren cumplir condiciones adicionales. Por ello, lo más prudente es preparar la compra contando con que será necesario aportar parte del precio con ahorro propio.
Ejemplo práctico: cuánto necesitas según el precio de la vivienda
Un ejemplo práctico ayuda a entender cuánto dinero conviene tener ahorrado antes de comprar una vivienda.
Tomando como referencia una financiación del 80 % y unos gastos aproximados del 10 %, este sería el ahorro recomendado:
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| Precio de la vivienda | Entrada (20%) | Gastos aproximados | Ahorro recomendado |
| 150.000 € | 30.000 € | 15.000 € | 45.000 € |
| 200.000 € | 40.000 € | 20.000 € | 60.000 € |
| 250.000 € | 50.000 € | 25.000 € | 75.000 € |
| 300.000 € | 60.000 € | 30.000 € | 90.000 € |
Estos importes son orientativos y pueden variar en función de aspectos como la fiscalidad aplicable, el tipo de vivienda o los gastos concretos de la operación. Aun así, sirven como referencia para fijar un objetivo de ahorro realista antes de iniciar la búsqueda de una primera vivienda.
No lo gastes todo: mantén tu fondo de emergencia
Comprar una vivienda no debería suponer quedarse sin ahorros. Además de reunir el dinero necesario para la entrada y los gastos de compraventa, es recomendable conservar un fondo de emergencia que permita afrontar imprevistos sin poner en riesgo la estabilidad económica.
Lo habitual es disponer de una reserva equivalente a entre tres y seis meses de gastos habituales. Este colchón financiero puede resultar especialmente útil si surgen gastos inesperados tras la compra, como una avería, una derrama en la comunidad de propietarios o una reducción temporal de los ingresos.
Mantener este ahorro separado del destinado a la vivienda aporta una mayor tranquilidad y evita tener que recurrir a financiación adicional en caso de necesidad.
Otros costes que no debes olvidar (mudanza, reformas, seguros)
El precio de la vivienda y los gastos de compraventa no son los únicos desembolsos que tendrás que afrontar. Una vez firmada la compra, pueden aparecer otros costes que conviene incluir en la planificación financiera.
Entre los más habituales se encuentran:
- La mudanza, especialmente si requiere contratar una empresa especializada
- Pequeñas reformas o mejoras, como pintar, cambiar el suelo, renovar electrodomésticos o adaptar la vivienda a tus necesidades
- El mobiliario y el equipamiento, si se trata de una vivienda vacía o necesitas renovar parte del existente
- Los suministros, que pueden implicar altas o cambios de titularidad
- Los seguros, como el seguro de hogar, que protege tanto la vivienda como los bienes que contiene y suele ser un requisito habitual cuando se contrata una hipoteca
Tener previstos estos gastos desde el principio permitirá afrontar el cambio de vivienda con mayor tranquilidad y evitará que el presupuesto inicial se quede corto.
Cómo ahorrar para la entrada paso a paso
Ahorrar para comprar una vivienda requiere constancia y una planificación adaptada a tu situación económica. Cuanto antes empieces a organizar tus finanzas, más sencillo será alcanzar el objetivo.
Una buena estrategia consiste en fijar una cantidad mensual destinada exclusivamente al ahorro y automatizar su transferencia nada más recibir los ingresos. De esta forma, el ahorro se convierte en un gasto fijo más y resulta más fácil mantener la disciplina a largo plazo.
También es recomendable definir un objetivo concreto, establecer un plazo realista y revisar periódicamente los avances para comprobar si el ritmo de ahorro es suficiente.
La antigua cuenta ahorro vivienda, que durante años ofreció ventajas fiscales para quienes compraban su primera vivienda, ya no cuenta con beneficios fiscales a nivel estatal. Por ello, muchas personas optan por otras alternativas que les permitan rentabilizar su dinero mientras preparan la compra.
Aplicar diferentes métodos para ahorrar puede ayudarte a alcanzar antes el capital necesario para la entrada, especialmente si adaptas tu estrategia a tus ingresos y capacidad de ahorro.
Además, el importe que puedes destinar al ahorro no suele ser el mismo a los 25 que a los 40 años. Ajustar la planificación a cada etapa vital permite establecer objetivos más realistas y mantener el hábito de ahorrar a largo plazo.
Cómo planificar y hacer crecer tu ahorro con Allianz
Además de ahorrar de forma constante, también es importante que el dinero destinado a la compra de la vivienda conserve su valor con el paso del tiempo. Dependiendo del plazo previsto para la compra, existen soluciones que permiten hacer crecer el ahorro de forma progresiva sin asumir un nivel elevado de riesgo.
En Allianz encontrarás diferentes alternativas orientadas a quienes desean planificar objetivos financieros a medio y largo plazo, como ciertos consejos para la compra de una primera vivienda. Estas soluciones permiten adaptar la estrategia de ahorro al horizonte temporal, al perfil de cada persona y a sus necesidades de liquidez.
Elegir el producto adecuado dependerá del tiempo que falte para la compra, del capital disponible y de los objetivos financieros de cada ahorrador. Lo importante es contar con una planificación que permita avanzar de forma constante hacia ese objetivo sin perder de vista la seguridad y la estabilidad del ahorro.
Al mismo tiempo, una estrategia de ahorro será más eficaz si se adapta a cada momento personal y profesional. Por eso, es recomendable revisar periódicamente la planificación y ajustar las aportaciones, ya que ahorrar según la edad y la situación financiera de cada etapa permite fijar objetivos más realistas y mantener el hábito del ahorro a largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre cuánto ahorrar para comprar una vivienda
¿Puedo comprar una vivienda si no tengo el 20% de entrada?
Dependerá de la entidad financiera y de tu perfil económico. Aunque algunas hipotecas pueden financiar un porcentaje superior, lo más habitual es que el comprador tenga que aportar alrededor del 20 % del precio de la vivienda con sus propios ahorros.
¿Qué diferencia hay entre el precio de la vivienda y el coste total de la compra?
El precio de compraventa es solo una parte del desembolso. Al adquirir una vivienda también hay que tener en cuenta impuestos, notaría, registro, tasación, gestoría y otros gastos que incrementan el importe final de la operación.
¿Es recomendable seguir ahorrando después de comprar la vivienda?
Sí. Mantener el hábito del ahorro permite crear un fondo para afrontar imprevistos, futuras reformas o proyectos personales sin depender exclusivamente de la financiación.
¿Cuándo debería empezar a ahorrar para comprar mi primera vivienda?
Lo ideal es comenzar cuanto antes. Empezar a ahorrar con antelación permite realizar aportaciones más asumibles, aprovechar el efecto del largo plazo y disponer de mayor margen para alcanzar el objetivo de compra.