Los riesgos digitales en el ámbito doméstico evolucionan de forma constante:
● Malware y ransomware, con bloqueo de archivos personales y exigencias económicas
● Phishing, smishing y vishing, dirigidos al robo de credenciales bancarias
● Dispositivos IoT vulnerables, que facilitan accesos no autorizados a la red
● Fraude en comercio electrónico, mediante suplantación de tiendas legítimas
El uso de dispositivos conectados sin actualizaciones de seguridad sigue siendo uno de los principales factores de exposición.