Cómo purgar radiadores paso a paso: guía para preparar la calefacción en octubre
21/10/2026
Con la llegada del otoño y antes de volver a utilizar la calefacción de forma habitual, es un buen momento para comprobar que los radiadores funcionan correctamente. Después de varios meses apagados, puede haberse acumulado aire en el circuito, haciendo que algunos radiadores no se calienten de manera uniforme.
Saber cómo purgar un radiador es una tarea sencilla de mantenimiento que permite expulsar ese aire y favorecer la circulación del agua caliente. Octubre, antes de los primeros encendidos continuados de la calefacción, puede ser un buen momento para hacerlo y preparar la vivienda para los meses más fríos.
Por qué es necesario purgar los radiadores antes del primer encendido
Los sistemas de calefacción mediante radiadores de agua funcionan haciendo circular agua caliente por un circuito cerrado. Cuando se acumula aire en su interior, este puede dificultar la circulación y provocar que determinadas zonas del radiador no alcancen correctamente la temperatura.
Por eso, una de las respuestas a cuándo purgar un radiador es al comienzo de la temporada de calefacción, especialmente si detectamos síntomas de aire acumulado.
Purgar los radiadores permite liberar esas bolsas de aire para que el agua vuelva a circular correctamente. De esta manera, favorecemos que el sistema distribuye el calor de forma más uniforme y evitamos mantener la calefacción funcionando innecesariamente para compensar un radiador que no calienta bien.
Esta pequeña revisión puede formar parte de otros consejos para conseguir un hogar más eficiente, cómo revisar el aislamiento, utilizar adecuadamente el termostato o evitar pérdidas innecesarias de calor.
Señales de que un radiador tiene aire: ruidos de goteo y zona superior fría
No siempre es necesario esperar al comienzo del otoño para purgar los radiadores. Existen algunas señales que pueden indicar que hay aire acumulado en el circuito.
Una de las más habituales es que la parte superior del radiador permanezca fría mientras la inferior está caliente. El aire tiende a acumularse en la zona superior e impide que el agua caliente ocupe todo el interior.
También pueden escucharse ruidos de gorgoteo, burbujeo o circulación de agua cuando la calefacción está funcionando.
Si un radiador está completamente frío, el problema no tiene por qué deberse únicamente al aire. Una válvula cerrada o atascada, una presión inadecuada u otra incidencia en la instalación también pueden impedir su funcionamiento. Si el purgado no soluciona el problema, puede ser recomendable recurrir a un profesional.
Guía paso a paso para purgar el circuito de agua de tu vivienda
Purgar un radiador no suele requerir herramientas especiales ni desmontar ningún componente. Normalmente basta con disponer de:
- Una llave de purgado o un destornillador adecuado, dependiendo del modelo
- Un pequeño recipiente para recoger el agua
- Un paño o toalla para evitar salpicaduras
Antes de empezar, identifica el purgador. Generalmente se encuentra en uno de los extremos de la parte superior del radiador y tiene una pequeña válvula que permite liberar el aire acumulado.
Paso 1: Comprobaciones previas con la calefacción apagada
El primer paso es apagar la calefacción y esperar a que los radiadores se enfríen. No es recomendable realizar el purgado mientras el agua caliente está circulando por la instalación.
Además de evitar posibles quemaduras o salpicaduras de agua caliente, detener la circulación facilita que el aire se acumule en la parte superior del radiador y pueda expulsarse.
Antes de comenzar puedes comprobar también el estado general de la instalación. Revisa si existen fugas visibles, observa la presión que indica el manómetro de la caldera y asegúrate de que las válvulas de los radiadores están abiertas.
Si la vivienda ha permanecido desocupada durante varias semanas o meses, esta revisión puede integrarse dentro de otras tareas necesarias para conservar la casa tras las vacaciones y prepararla para el cambio de estación.
Paso 2: El orden correcto de purgado según la distribución de la casa
Cuando existen varios radiadores, seguir un orden puede ayudar a realizar el proceso de forma organizada.
En instalaciones individuales, una recomendación habitual es comenzar por los radiadores situados más cerca de la caldera y continuar hacia los más alejados, siguiendo el recorrido del circuito cuando sea posible.
Si la vivienda tiene varias plantas, la distribución concreta del sistema puede variar. Lo importante es revisar todos los radiadores y no limitarse únicamente al que presenta síntomas, ya que puede haber aire acumulado en diferentes puntos.
Si no conoces la distribución del circuito, puedes realizar el purgado radiador por radiador manteniendo un orden lógico por habitaciones y comprobar posteriormente que todos se calientan correctamente.
Paso 3: Apertura del purgador y expulsión de las bolsas de aire
Coloca el recipiente debajo del purgador y protege la pared o el suelo con un paño. Después, introduce la llave de purgado o el destornillador correspondiente y abre lentamente la válvula.
No es necesario desenroscarla por completo, con una pequeña apertura suele ser suficiente.
Si existe aire acumulado, escucharás un silbido mientras sale del radiador. Mantén el purgador abierto hasta que el sonido desaparezca y comience a salir agua de manera continua, sin interrupciones de aire.
En ese momento:
- Cierra suavemente el purgador, sin forzarlo
- Limpia cualquier pequeña cantidad de agua que haya podido caer
- Repite el procedimiento en el resto de los radiadores
- Comprueba finalmente que todos los purgadores han quedado correctamente cerrados
Si al abrir el purgador sale agua inmediatamente y de manera continua, es probable que ese radiador no tenga una cantidad significativa de aire acumulado.
Qué hacer tras el purgado: ajuste de la presión de la caldera y equilibrio térmico
Al purgar los radiadores se puede perder una pequeña cantidad de agua del circuito, por lo que la presión de la instalación puede disminuir. Por este motivo, una vez terminado el proceso es importante comprobar el manómetro de la caldera.
La presión adecuada depende del fabricante y del modelo, por lo que siempre debes consultar el manual del equipo. Como referencia habitual, muchas calderas domésticas trabajan aproximadamente entre 1 y 1,5 bar cuando el sistema está frío, aunque este valor no debe utilizarse como sustituto de las indicaciones específicas de tu caldera.
Si la presión ha descendido por debajo del rango recomendado, puede ser necesario introducir agua en el circuito mediante el sistema de llenado de la caldera. Sigue siempre las instrucciones del fabricante y evita manipular componentes que no conozcas.
Una vez comprobada la presión, vuelve a encender la calefacción y deja que el sistema funcione. Después, revisa los radiadores para comprobar que se calientan de manera uniforme y que han desaparecido los ruidos.
También puede ser necesario realizar un equilibrado hidráulico si unos radiadores se calientan mucho antes que otros. Este ajuste regula el caudal de agua que recibe cada radiador y es diferente del purgado. Si desconoces cómo está configurada la instalación, es preferible que lo realice un profesional.
Si después del purgado la presión baja repetidamente, aparecen fugas o uno o varios radiadores continúan sin calentarse correctamente, conviene solicitar una revisión técnica en lugar de seguir añadiendo agua al circuito.
Mantener la instalación en buen estado, revisar los radiadores antes del invierno y utilizar correctamente la calefacción son algunas medidas que pueden contribuir a mejorar el confort y la eficiencia energética del hogar. También es recomendable conocer las coberturas de tu seguro de hogar ante posibles daños o incidencias en la vivienda.
Preguntas frecuentes sobre el purgado de radiadores
¿Se deben purgar los radiadores con la calefacción encendida o apagada?
Los radiadores deben purgarse con la calefacción apagada y después de dejar que se enfríen. De esta forma se detiene la circulación del agua y se reduce el riesgo de que salga agua caliente durante el proceso.
¿Por qué no sale agua al abrir el purgador de un radiador?
Puede deberse a que todavía está saliendo aire o a que la presión del circuito es demasiado baja. Si no sale ni aire ni agua, o el problema continúa después de comprobar la presión según las indicaciones del fabricante, puede existir una obstrucción o una incidencia que deba revisar un profesional.