Una casa de veraneo es una de las mejores inversiones que pueden hacerse, sobre todo porque es útil en cualquier época del año en que queramos desconectar un poco de la rutina y retirarnos un par de días a un espacio tranquilo y alejado de la gran ciudad. Las casas de veraneo suelen estar cerradas largas temporadas, por lo que la primera medida de seguridad que debemos realizar es contratar uno de los mejores seguros de hogar que cubra cualquier daño ocasionado por accidentes o siniestros ocurridos en nuestra ausencia.
Si tu casa o piso lleva cerrado todo el año, lo primero que debes hacer es abrir todas las puertas y ventanas para airear el ambiente y eliminar cualquier olor a humedad. Esto refrescará la casa y espantará a arañas u hormigas que puedan haber estado habitando allí en tu ausencia. Asimismo, asegúrate de abrir los grifos de la casa y descarga las cisternas para drenar las impurezas que suelen acumularse en las tuberías cuando se dejan de usar por demasiado tiempo.
El tercer paso es limpiar en profundidad el polvo del suelo, de las estanterías y de los muebles. Incluye en tu limpieza los sistemas de ventilación, sea aire acondicionado o ventilador, y no los enciendas hasta que estén limpios. De lo contrario, puede esparcirse por el aire todo el polvo acumulado en las aspas y causar más desorden en tu casa. La cocina también requiere de una limpieza a fondo antes de ser usada; utiliza productos desinfectantes para el horno y los quemadores para que recuperen sus condiciones de salubridad. Empezar tus vacaciones en una casa limpia hará mucho más agradable tu estancia y te hará sentir como en casa.