Tener una casa propia o alquilada implica un grado de responsabilidad mucho mayor en el momento de hacer frente a daños, averías y reparaciones aparatosas. Si estás considerando independizarte, aquí te contamos cuáles son las reparaciones domésticas más comunes a las que te puedes enfrentar en esta nueva etapa que vas a iniciar.

 

Un fregadero atascado puede ser un verdadero dolor de cabeza, sobre todo cuando la situación es tan grave que no solo obstruye los desagües sino que empieza a expulsar el agua de dentro hacia fuera. Si cuentas con un seguro de hogar que te respalde en situaciones como ésta, es muy útil que te pongas en contacto con ellos para contactar con el servicio técnico que pueda solucionar el problema. Sin embargo, para situaciones menos graves, existen varias opciones con productos baratos y caseros que pueden ayudarte a salir del aprieto sin tener que recurrir a soluciones químicas y contaminantes. 

 

Algunos trucos para desatascar tu desagüe

Prueba con un desatascador

Para valorar la gravedad del problema, intenta primero solucionarlo con un desatascador de manera que no generes daños o utilices productos innecesarios. Abre el grifo y deja que el agua corra hasta que alcance unos cinco centímetros. Coloca el desatascador lo más ajustado posible al desagüe del fregadero y empieza a aplicarle fuerza para que succione. Haz esto en repetidas ocasiones hasta que el agua empiece a correr libremente. 

 

Vinagre y sal de frutas

Antes de aplicar esta combinación, limpia bien el fregadero y sécalo, eliminando todos los restos de comida y limpiando el espacio lo mejor que puedas, sin agua, para que no se atasque en el sumidero. Cuando lo hayas logrado, aplica cuatro cucharadas de sal de frutas y 150 mm de vinagre. Deja que la mezcla actúe durante 10 o 15 minutos y abre el grifo para que corra el agua. 

 

Vinagre y bicarbonato

Al igual que con la mezcla anterior, limpia bien el fregadero previamente para que el agua pueda correr libremente sin arrastrar restos de comida que puedan irse al sumidero y empeorar el problema. Mezcla en un recipiente medio vaso de bicarbonato con un vaso de vinagre. Verás que al entrar en contacto, el bicarbonato empieza a hacer efervescencia, por lo que tendrás que esperar unos 10 minutos a que pase la reacción inicial y puedas lograr una mejor mezcla. Aplícala en el desagüe y deja correr agua caliente para que elimine cualquier rastro de grasa que pueda estar causando el problema. A continuación, abre el grifo para que el agua fría corra y comprueba que tu fregadero ha quedado en buenas condiciones. 

 

Bicarbonato y limón

Como habrás observado, el bicarbonato es un producto muy efectivo cuando se trata de desatascar fregaderos. En este caso puedes repetir el proceso ya explicado, pero reemplazando el vinagre por el limón, que a su vez aporta beneficios limpiadores, desinfectantes y desengrasantes. Aplica la mezcla con un poco de agua caliente y espera unos minutos antes de dejar correr agua fría para comprobar que el desagüe ha quedado sin ningún tipo de obstrucciones. 


Productos desatascantes

Si quieres una solución un poco más agresiva, ve a tu supermercado y compra alguno de los productos para desatascar que tengan. Sigue rigurosamente las instrucciones del producto y recuerda que esta es una solución para atascos un poco más graves, y no se trata de una opción para usar periódicamente ya que puede dañar tus tuberías al ser corrosivo. Úsalo solo en momentos puntuales y recuerda que la mejor opción es cuidar de tu desagüe intentando que no vayan a parar restos de comida.