que son los swaps

 

16/10/2018. El Swap o permuta financiera es un contrato que se hace entre dos partes que se comprometen a hacer una serie de pagos periódicos con flujos monetarios, a cambio de que la otra parte devuelva igualmente flujos monetarios. ¿Para qué sirven y cómo funcionan? Como expertos en seguros de inversión te lo contamos a continuación.

 

Los swaps o permutas financieras son contratos acordados entre dos partes que se comprometen a realizar una serie de pagos periódicos con flujos monetarios, a cambio de que la otra parte devuelva igualmente flujos monetarios. ¿Para qué sirven y cómo funcionan? Como expertos en  seguros de inversión, te lo contamos a continuación. 
 
Un swap es un contrato que se firma entre dos partes que se comprometen a pagarse mutuamente cierta cantidad de dinero, escogiendo un valor de referencia variable (que suele ser el Euribor). Un cliente particular podría echar mano de un swap para transformar los pagos de su hipoteca variable a pagos de interés fijo con el fin de intentar reducir el riesgo de un incremento inesperado de la cuota. 
 
En líneas generales, el término swap puede ser usado para denominar a cualquier intercambio a futuro de bienes o servicios. En el caso de las grandes empresas, los swaps funcionan como mecanismo para transformar pagos fijos a inversores en variables ligadas a los tipos de interés del mercado. Existen también los cross-currency swaps, que permiten formalizar préstamos de divisas extranjeras en moneda local y viceversa. También son muy útiles para aquellas empresas que emiten bonos en otra moneda. 
 
 

Elementos de un swap

Al ser un compromiso de intercambio mutuo, el swap tiene una parte para cada contratante: por un lado el compromiso del cobro del dinero y por el otro, el compromiso de pago de dinero a futuro. Además de esto, debe tener los siguientes elementos: 
 
  • Fecha de comienzo y fecha final del swap. 
  • Cantidad sobre la que se calculan los flujos de las partes involucradas. 
  • Tipo o margen de interés de ambas partes. 
  • Índice de referencia para la parte variable. 
  • Frecuencia de pago. 
  • Base de cálculo de las dos partes.  
 

¿Cómo funcionan los swaps? 

La mejor manera de explicarlo es a través de un ejemplo. Supongamos que tu empresa tiene una deuda de 100 millones de euros y se ha comprometido a pagarla en un lapso de 5 años con tasas de interés variable. La variabilidad de dichas tasas hace que la empresa corra el riesgo de que suban y se vea obligada a pagar más dinero en intereses del que debe. Para evitar esto, la empresa acude al banco en busca de un swap que le permita pagar intereses a cuota fija (por ejemplo, el 5 % anual), y en un plazo de cinco años por los 100 millones de euros que debe. Por su parte, el banco se comprometerá a pagarle a la empresa los intereses que resulten de la tasa fluctuante. 
 
 

Consideraciones sobre un swap 

1. Todos los swaps están sujetos a riesgo de crédito. Esto significa que si alguna de las dos partes no cumple con su compromiso, asume las consecuencias del incumplimiento de las obligaciones contractuales. 
 
 
2. Los swaps son analizados como una operación entre empresas o entre entidades bancarias y particulares. En el caso de que ocurra entre empresas, puede ser considerado como una estrategia empresarial para compartir los riesgos que traen los tipos de interés y de cambio de divisas
 
 
3. Los swaps también están sujetos al riesgo de liquidez. Cuando este riesgo se materializa, puede ocurrir que no encontremos a nadie en el mercado con quien completar las operaciones de cobertura, pues si el mercado se queda sin liquidez fallan los modelos de valoración. 
 
 
4. Los swaps son instrumentos financieros cuyo precio deriva del valor de otro activo.  (bonos, divisas). Cuando los ofrecen, las entidades bancarias los venden como una forma de protección ante la subida de los tipos de interés, pero no suelen aclarar que este tipo de producto contempla costes para el cliente cuando los tipos de interés descienden por debajo de ciertos límites. Esto significa que el importe final del swap no es fijo ni predecible porque así suele ser la evolución de los tipos de interés. Este es un aspecto a tener en cuenta antes de contratar uno para ir prevenido de los riesgos financieros que podemos encontrar en el camino.