Consejos ante fenómenos meteorológicos y otros riesgos

Comprueba el estado y limpieza de cubiertas, canalones, sumideros y bajantes para asegurar un correcto desagüe Inspecciona el estado de fachadas, cerramientos, lucernarios, ventanas y puertas, reparando grietas, juntas deterioradas o cualquier punto susceptible de entrada de agua Protege los equipos críticos, cuadros eléctricos, maquinaria y mercancías, elevándolos o alejándolos de zonas con riesgo de inundación o filtraciones cuando sea posible Asegura los elementos situados en el exterior, como materiales, contenedores, equipos o maquinaria móvil, para evitar desplazamientos o daños provocados por el viento y el agua
Protege los equipos e instalaciones críticas, desconectando aquellos equipos sensibles que no sean imprescindibles para la continuidad de la actividad, siempre que pueda hacerse de forma segura No conectes los equipos hasta que se haya restablecido el suministro eléctrico de forma estable Evita permanecer en el exterior durante la tormenta, especialmente en zonas abiertas o próximas a estructuras metálicas, grúas, líneas eléctricas o árboles Verifica que el sistema de protección contra el rayo y la red de puesta a tierra se encuentren en correcto estado de conservación y mantenimiento, antes y después de la tormenta
Asegura el cierre de puertas, ventanas, lucernarios y otros posibles huecos, verificando que permanezcan correctamente cerrados y en buen estado Retira o fija los materiales, equipos y objetos situados en el exterior, evitando que puedan desplazarse y provocar daños por la acción del viento Revisa el estado de los cerramientos y otros elementos constructivos, prestando especial atención a aquellos susceptibles de desprendimiento Presta especial atención al estado de las cubiertas y al anclaje de los equipos (equipos de climatización, instalaciones fotovoltaicas, etc.) ubicados en estas, prestando especial atención a aquellos susceptibles de desprendimiento Suspende los trabajos en altura y limita las operaciones en el exterior mientras persistan las condiciones meteorológicas adversas
Protege las tuberías, depósitos y conducciones expuestas a bajas temperaturas, aislándolas o adoptando medidas para evitar su congelación y rotura Verifica el correcto funcionamiento de los sistemas de calefacción y protección contra heladas, especialmente en salas técnicas, cuartos de bombas y otras instalaciones críticas Inspecciona cubiertas, marquesinas y otros elementos estructurales, retirando de forma segura las acumulaciones de nieve cuando puedan comprometer su estabilidad Mantén despejados los accesos, viales internos, salidas de emergencia y zonas de carga y descarga, evitando la acumulación de nieve y hielo para reducir el riesgo de accidentes
Revisa el estado de cubiertas, lucernarios, fachadas e instalaciones exteriores, verificando que no existan elementos deteriorados que puedan resultar dañados por el impacto del granizo Protege los vehículos, maquinaria móvil y equipos ubicados en el exterior, trasladándolos a zonas cubiertas cuando sea posible Si tu actividad conlleva el almacenamiento exterior de vehículos valora instalar una malla anti granizo para protegerlos Asegura las mercancías y materiales almacenados al aire libre, cubriéndolos o reubicándolos para evitar daños directos Inspecciona periódicamente las instalaciones fotovoltaicas, comprobando que los módulos, inversores, cableado y demás componentes no presentan daños, deterioros o anomalías que puedan incrementar su vulnerabilidad  frente al impacto del granizo Tras una tormenta de granizo revisa las placas fotovoltaicas para evaluar posibles daños. Una rotura en una placa puede ser origen de futuros incendios
Mantén una franja perimetral libre de vegetación seca y residuos combustibles alrededor de las instalaciones Evita realizar trabajos que puedan generar chispas o llamas (soldadura, corte, desbroce, etc.) en el exterior durante episodios de alto riesgo de incendio No arrojes colillas ni permitas quemas no autorizadas dentro o en las inmediaciones de las instalaciones
Mantén las instalaciones, maquinaria y equipos en buen estado mediante un programa de mantenimiento preventivo Almacena los materiales inflamables de forma segura acorde a la normativa aplicable, respetando las cantidades máximas y las distancias de seguridad establecidas Mantén operativos y en buen estado los sistemas de protección contra incendios realizando las revisiones reglamentarias Controla los trabajos con riesgo de ignición (soldadura, corte, etc.) mediante permisos de trabajo y medidas de protección adecuadas Mantén el orden la limpieza en todas las áreas de la instalación, especialmente en zonas de producción, almacenamiento y salas técnicas
Activa el Plan de Emergencia y evacuación y llama al 112 si fuera necesario siguiendo en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia Mantén actualizado tu Plan de Emergencia Realiza simulacros periódicos y formación en emergencias al personal de la empresa Mantén libres y despejadas las salidas de emergencia y rutas de evacuación No intentes extinguir el incendio salvo que sea incipiente, dispongas de los medios adecuados y no exista riesgo para tu seguridad. La protección de las personas es siempre la prioridad
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