Una póliza de lucro cesante está diseñada específicamente para proteger a los autónomos y las empresas ante situaciones que interrumpen la actividad comercial y afectan a los ingresos esperados. Algunas de las ventajas clave de tener esta cobertura incluyen:
● Compensación por pérdidas de ingresos: Si tu negocio sufre un cese temporal de actividades debido a un evento cubierto, como un corte eléctrico o daños materiales, la póliza puede ayudarte a recuperar parte de los ingresos perdidos.
● Cobertura ante eventos imprevistos: La cobertura se aplica a situaciones fuera de tu control, como desastres naturales, accidentes o fallos en la infraestructura eléctrica, permitiéndote mantener la estabilidad financiera.
● Adaptabilidad: Puedes personalizar tu seguro según las características y necesidades de tu negocio, estableciendo un capital indemnizatorio adecuado a los ingresos proyectados.
No debemos confundirlo con el “daño emergente”. Este concepto hace referencia a los gastos que se tienen que asumir para reparar daños ocurridos, por ejemplo: lo que nos cuesta arreglar una tubería que nos ha obligado a cerrar nuestro local o los daños que sufriría nuestro coche si salimos ilesos de un accidente de tráfico.
Para más información sobre cómo personalizar tu seguro de lucro cesante, puedes consultar nuestra página de seguros para autónomos y PYMES.