23/11/2018. Empezar a trabajar por cuenta propia, ya sea como trabajador independiente o como fundador de tu propia empresa, puede ser un cambio importante en tu vida y en tu carrera profesional que conlleva responsabilidades, obligaciones y sobre todo, mucho trabajo duro. Si estás considerando la idea de lanzarte a la aventura de ser tu propio jefe, lo que vamos a contar a continuación te interesa.

 

El mundo laboral actual es un escenario competitivo, pero también lleno de posibilidades laborales si sabemos estructurar un plan de vida que se ajuste a nuestros intereses y talentos. Ahora, más que nunca, las condiciones para emprender están a la orden del día y son muchos los jóvenes que se aventuran a abandonar las estructuras empresariales y trabajar por cuenta propia. En España este modo de trabajo está bajo el amparo de la figura del autónomo.
 
Un trabajador autónomo es aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una o varias actividades económicas de las que se lucra, sin tener sujeción a contrato de trabajo alguno, incluso si en algunas ocasiones utiliza el servicio remunerado de otras personas. Una de las grandes ventajas es que desaparecen los jefes y los horarios estrictos, pero si estás pensando en dejarlo todo para convertirte en un trabajador independiente, es mejor que te informes muy bien sobre los beneficios y desventajas a las que te enfrentas.
 

Ventajas de ser autónomo

Ser tu propio jefe: estar a cargo de tu propio proyecto te permite gestionar mejor el tiempo, planificar tus días y trabajar según tu propia metodología. Sin duda tener el control total es la principal razón de muchos para convertirse en autónomos. 
 
Desgravar el IVA: cuando se trata de facturación y pago de impuestos de autónomos, son muchos los gastos relacionados que puedes incluir como parte de tu trabajo a la hora pagar el IVA. 
 
Multitasking: si tu creatividad es más grande que la oficina donde, ser autónomo puede ser un buen cambio para ti, pues te permitirá trabajar con más de un cliente a la vez y explorar los límites de tu propio talento. 
 
Mayores ingresos: ser autónomos amplía nuestro campo de trabajo en diversas áreas y, al trabajar con más de un cliente, nos permite mejorar nuestros ingresos mensuales haciendo crecer tanto  nuestro nombre como nuestra marca. 
 

Desventajas de ser autónomo

No hay seguridad salarial: con esto nos referimos a que en la vida del autónomo no existen los sueldos fijos mensuales como ocurre con los trabajadores asalariados. Tampoco existe la prestación por desempleo (el paro) ni la posibilidad de pedir una baja laboral a menos que sea una “incapacidad temporal”. En Allianz sabemos lo que esto implica y hemos diseñador los seguros de protección de autónomos, una póliza especial para protegerte mientras realizas tu trabajo por tu cuenta. 
 
La responsabilidad es toda tuya: cuando eres autónomo todas las responsabilidades relacionadas a tu actividad laboral recaen en ti, tanto las que responden a tu trabajo como las deudas que puedas contraer en el proceso. 
 
Carga fiscal más alta: así es. En España la cuota fiscal de los autónomos es una de las más altas de Europa y es superior a las que se aplica en otras sociedades a nivel de facturación. Por otro lado, el IRPF se fragmenta y pagas un 21% por el Impuesto de Sociedad. 
 
Más inconvenientes crediticios: los autónomos en España lo tienen más complicado que las sociedades comerciales a la hora de solicitar préstamos bancarios o financiaciones.